Mari Angeles Jiménez, mujer del marinero Gaizka Iturbe, uno de los tripulantes del atunero vasco 'Alakrana' secuestrado por piratas somalíes, ha pedido hoy a las autoridades que logren que su marido regrese "a casa" pero sin que medie ninguna actuación directa de rescate "a las bravas".
En sus declaraciones, la mujer del marinero ha reconocido que tiene "miedo de que en alguna maniobra del Ejército alguien pueda salir dañado y no se resuelva felizmente". Asimismo, ha reconocido que ella no es quien para decir lo que se debe hacer, pero ha pedido que "lo mismo" que su marido "salió vivo" el 20 de julio de su casa, de igual forma regrese "vivo y con sus compañeros".
Mari Angeles Jiménez habló ayer con su marido sobre las diez menos veinte de la mañana y él trató de tranquilizar a su mujer y su familia, puesto que señaló que "no les trataban mal". "Le dije a él también que no perdiera la serenidad, que estábamos apoyándoles y deseando que regresen a casa cuanto antes... y nada más. No nos dijeron ni cuantas personas ni si tenían armas ni si no, y yo tampoco he preguntado", ha agregado la mujer.
Según ha explicado Mari Angeles Jiménez, está viviendo "con mucha angustia" desde que el viernes a las nueve y diez de la mañana le llamaron de la empresa armadora para la que trabaja su marido informándole del secuestro en aguas del Océano Índico. "La espera de noticias es angustiosa, el no poder hacer nada también es muy angustioso, y bueno ya estábamos viviendo con angustia desde hace tiempo. Esto no es de ahora, lleva mucho tiempo Josu Erkoreka diciendo lo que sucede (en la costa de Somalia) y es como una 'muerte anunciada', porque el 4 de septiembre hubo un intento de secuestro -del 'Alakrana'- y en alguna otra ocasión se han sentido amenazados", ha recordado.
Confianza en el Gobierno
Por su parte, la hija del patrón del 'Alakrana', Cristina Blach, ha confiado hoy en que los responsables del Gobierno central "hagan su trabajo lo mejor que puedan" para solventar el secuestro del atunero vasco. Así respondió a las palabras de la ministra de Defensa, Carme Chacón, quien hoy advirtió de que la solución de este caso puede ser más lenta que en el del 'Playa de Bakio'.
Blach asegura que los familiares esperan "con paciencia" la resolución de una situación en la que, según considera, uno de los "problemas" es el exceso de información que reciben a diario. "Estamos cansados de que nos digan una cosa por una parte y después otra", ha afirmado.
La familia no ha vuelto a recibir una llamada del patrón del 'Alakrana' desde la de ayer a primera hora. Según indica, todas las mañanas reciben información de la empresa armadora y el Ministerio de Defensa y la Xunta de Galicia, a las que se suman las del comité de crisis del Gobierno vasco.