La lucha contra la inseguridad ciudadana es una prioridad para la Policía Local de Sestao, que afrontará, a partir del próximo enero, una nueva reorganización interna para optimizar sus recursos. El nuevo jefe del Cuerpo, Carlos Alonso, garantiza que la presencia de los agentes «se dejará notar en las calles». En coche, en moto, «y también a pie». Sobre todo, en la zona baja, donde son más constantes las quejas ciudadanas por problemas de delincuencia y conflictividad.
«He estado reunido con los representantes vecinales y me han transmitido su preocupación por las dificultades de convivencia en barrios como Chávarri y Los Baños, y les he pedido un voto de confianza; que me den un margen de tiempo para atajarlas», subrayó el responsable policial. Con la plantilla de la guardia urbana casi al completo, está convencido de que es posible «mejorar la capacidad de trabajo».
Su intención es hacer más visible la 'policía de barrio'. «Los agentes deben estar en los parques, junto a los comerciantes, que los vecinos se acostumbren a hablar con ellos y así tener informes diarios sobre sus problemas e inquietudes», señaló.
Otra de las claves será la seguridad preventiva. La capacidad persuasiva de la guardia urbana en la parte baja. Una pareja de agentes irá a pie y, al menos, otra motorizada. De noche también habrá dobles patrullas, especialmente los fines de semana. Y si por alguna circunstancia hay carencia de efectivos o se necesitan refuerzos, «tendremos el apoyo inmediato de la Ertzaintza, con la que vamos a retomar las actuaciones conjuntas de forma muy estrecha».
Área de atestados
El tercer pilar de la nueva estructura pasa, según explicó Carlos Alonso, por potenciar el área de atestados. «Siempre debe haber personal disponible para atender cualquier incidente». Esta reorganización supondrá reagrupar a todos los efectivos en el calendario de turnos, ya que hasta ahora había siete agentes destinados específicamente a la subcomisaría de Los Baños, de lunes a viernes. Esta oficina, puntualiza, seguirá abierta, «intentaré que mañana y tarde, pero primando la presencia policial en la calle».
El jefe policial remarca que la magnitud de los cambios requiere tiempo, «entre otras cosas, porque implica modificaciones presupuestarias que deberán ser aprobadas por el pleno». La planificación del cuerpo, además, se hace con carácter anual, «con lo que la organización de los nuevos turnos será plenamente efectiva desde enero, aunque intentaremos reforzar ya nuestra actuación en la parte baja».
Las mejoras no se limitarán a los recursos humanos, sino que la guardia urbana también mejorará los equipamientos para optimizar su labor. Una de las primeras adquisiciones será un 'narcotest', una máquina que permitirá detectar los consumos de droga con una fiabilidad tan alta «que ya empiezan a ser utilizados como pruebas oficiales por los jueces».