Los piratas somalíes que han apresado el atunero bermeano 'Alakrana', con 36 tripulantes a bordo, de los cuales siete son vascos y nueve gallegos, anunciaron ayer que la empresa armadora deberá pagar una abultada suma para rescatar a los marineros sanos y salvos. «Vamos a imponer una fuerte pena», declaró un cabecilla de los bandidos, Sugule Alí, quien se comunicó con la agencia Efe a través de un teléfono vía satélite.
El portavoz habló desde el puerto de Hobyo, situado en la costa central de Somalia. Lo hizo en nombre de la misma banda de salteadores de barcos que en septiembre de 2008 capturó el 'Fania', un carguero de bandera ucraniana que transportaba munición, armamento pesado y viejos tanques soviéticos. Los propietarios del barco, que tenía veinte marineros, tuvieron que pagar entonces 2,4 millones de euros después de un duro regateo.
Sugule Alí utilizó ayer la retórica habitual de los bandidos somalíes para justificar el abordaje del 'Alakrana', de cien metros de eslora, cuando faenaba a 413 millas de la costa. «Decidimos secuestrar el barco cuando supimos que España quería proteger a sus pesqueros en nuestras aguas», aseguró. Los piratas de Hobyo, un antiguo sultanato que fue colonia italiana y está situado al norte de Mogadiscio, se hacen llamar 'guardacostas voluntarios'. Al igual que otras bandas del Cuerno de África, acusan a los atuneros españoles y franceses de faenar ilegalmente en el Índico, lo que no les impide interceptar también a todos los mercantes que caen en su radio de acción, sea cual fuere su bandera.
«El Gobierno español ha pedido ayuda a la Unión Europea para mantener la pesca ilegal en Somalia», enfatizó varias veces Sugule Alí, quien durante el secuestro del 'Fania' se jactó de que su banda de salteadores siempre dispensa un trato humanitario a los rehenes.
En el caso del 'Alakrana', ayer sólo había trascendido que un avión de reconocimiento español 'P-3 Orion' sobrevoló el pesquero y no apreció «movimientos extraños en cubierta». El general Jaime Domínguez Buj, jefe de operaciones del Estado Mayor de la Defensa, informó de que los marineros se encuentran «en buen estado» y nada sugiere que existan problemas en el barco.
Antes de avistar la costa
Al cierre de esta edición, el Ministerio de Defensa calculaba que, si el 'Alakrana' mantenía el rumbo y la velocidad, la fragata 'Canarias' podría darle alcance antes de avistar la costa somalí, posiblemente a primeras horas de la madrugada de hoy. Domínguez Buj no se extendió en detalles sobre los planes del Estado Mayor. Explicó que acercarse al pesquero es esencial para dejar abiertas todas las opciones de intervención. No obstante, adelantó que el buque de guerra desistirá de detener a los piratas y sólo se situará a la altura del 'Alakrana'.
El general aseguró que la fragata española, integrada en la operación de seguridad 'Atalanta' de la Unión Europea, navega a toda máquina. Las órdenes que han recibido sus oficiales es preservar por encima de todo la seguridad de los tripulantes del atunero, entre los que se incluyen ocho indonesios, cuatro ghaneses, tres senegaleses, dos de Costa de Marfil, dos de Madagascar y uno de las islas Seychelles.
La embajada española en Kenia intentó comunicarse ayer con el Gobierno de Transición de Somalia, a sabiendas de que apenas controla el país. El jefe de la diplomacia comunitaria, Javier Solana, recalcó que las fuerzas de la 'operación Atalanta' «están volcadas» en la liberación del pesquero bermeano. Solana, que es partidario de combatir la piratería en tierra enviando instructores para que adiestren a los policías locales, aseguró que Bruselas realiza «un estrecho seguimiento de la situación».
El lehendakari Patxi López prometió aprovechar la reunión que celebrará mañana con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, para pedir una mayor implicación comunitaria en la seguridad de los atuneros. El parlamentario del PNV Joseba Egibar volvió a reclamar la presencia militar en los pesqueros.
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