Ekaitz Vildosola, hijo del cocinero del 'Alakrana' sigue con incertidumbre las noticias del secuestro../ Foto: Maika Salguero/ Vídeo: Atlas
En Bermeo, el secuesro se lo veían venir./ Foto: Maika Salguero | Vídeo: Europa Press
Familiares gallegos de los tripulantes del atunero 'Alakrana', secuestrado en aguas del Índico por piratas somalíes, aseguraron hoy que están "desesperados" porque no saben "nada" acerca de los marineros de este buque. Silvia Alvés, esposa de Pablo Costas, uno de los miembros de la tripulación, ha reconocido que siguen "sin tener noticias" de sus parientes. La última noticia fue el correo electrónico que recibió ayer la empresa armadora, en la que el patrón del barco, Ricardo Blach, también gallego, le confirmaba a la compañía Echebastar Fleet que estaban "bien".
Silvia Alvés también ha relatado que los familiares de los tripulantes "se preguntan ahora" si el patrón remitió este correo electrónico "porque le dejaron los piratas" o porque "logró escapar de ellos para enviarlo". "No se sabe si llegaron a tierra firme, ya que se decía que su rumbo era Tanzania o Somalia", ha aclarado la esposa de Pablo Costas, marinero natural de Nigrán (Pontevedra) y residente en Gondomar, de 33 años de edad.
Silvia Alvés ha dicho que confía en que "al menos sigan bien, igual que ayer", y ha confesado que los parientes de los tripulantes del 'Alakrana' pasaron "muy mala noche" ya que no fueron "capaces de dormir" debido a la angustia que les causa este secuestro. Asimismo, ha indicado que la esposa de otro de los marineros tuvo que "tomar un tranquilizante" para poder dormir "dado su estado de nerviosismo".
"Estamos desesperados porque no sabemos nada, a ver si esta noche o mañana se pueden tener más detalles", manifestó. Pablo Costas lleva un año y medio trabajando para la armadora Echebastar Fleet y tenía previsto regresar a casa el 20 de octubre, fecha en la que lo iba a relevar su hermano en el atunero vasco.
Tensa espera
Por su parte, las familias de los marineros vascos se encuentran recluidos en sus hogares a la espera de ver cómo se desarrolla el secuestro y esperando un desenlace feliz. Sin embargo, anoche, la esposa de uno de los embarcados se quejaba amargamente ante los medios de que esta situación no ha sido una sorpresa, ya que esperaban que algo así pudiera suceder. Asimismo, esta mujer también reiteró la necesidad de que España integre militares en las tripulaciones para aumentar la seguridad de los buques y que puedan pescar sin peligro.