La Diputación ha abierto un periodo de reflexión y debate orientado a definir un nuevo modelo de concertación de plazas residenciales que cuente con el mayor consenso posible. El responsable de Acción Social, Juan María Aburto, adelantó ayer que el Departamento que dirige está «estudiando» fórmulas que permitan insertar en el sistema foral de residencias las camas ofertadas por centros privados que no tengan suscritos convenios de colaboración.
El diputado respondió así al llamamiento realizado el pasado junio por la asociación empresarial Aerebiz, que aglutina a 29 de los 112 gerontológicos privados del territorio. La agrupación pidió que no se construyan nuevas plazas en geriátricos ya que, según dijeron, Vizcaya cuenta en la actualidad con más de 1.000 camas libres: unas 850 en los centros privados y 120 en los públicos. Por eso, aprovechando que a finales de año terminan los convenios suscritos por el Gobierno foral con residencias particulares, Aerebiz reclamó «avanzar» hacia un nuevo modelo de concertación que supere las «limitaciones actuales» y sea «beneficioso para todos».
Aburto se mostró dispuesto a atender las peticiones de la asociación, aunque también realizó una serie de puntualizaciones durante su comparecencia ante las Juntas Generales, solicitada por el PSE. Para empezar, subrayó que no comparte la apreciación de que sobran plazas en Vizcaya. Según dijo, las residencias insertadas en el sistema foral cuentan con una ocupación superior al 97% y el índice de cobertura respecto a la población mayor de 65 años se encuentra en el 4,83%, muy cerca del 5% recomendado. En todo caso, el hecho de que el territorio cuente con camas disponibles es, a su juicio, todo un motivo de «satisfacción». Sobre todo, si se tiene en cuenta el progresivo envejecimiento de la población, que puede llegar a crear «tensiones» en un futuro «cercano», y la preocupante situación económica en las arcas públicas. «Debemos mantener los proyectos de residencias para personas dependientes. Y no me atrevo a decir que debemos seguir creciendo» porque estamos en crisis, proclamó Aburto, antes de destacar el «salto cualitativo» experimentado por los servicios sociales de la Diputación a partir de 2006, cuando se pasó de conceder subvenciones a los usuarios de los centros a crear un «sistema de garantías» que incluye la construcción de residencias públicas, la concertación de plazas con entidades privadas en todas las comarcas del territorio y la firma de convenios con los ayuntamientos.
Respuesta a Aerebiz
Por todo ello, Aburto se mostró dispuesto a valorar la propuesta de la asociación empresarial, a explorar «otras posibilidades» y a abrir un debate que permita sentar unas bases «solidas» sobre este tema. La Diputación de Vizcaya ha solicitado a las entidades privadas con las que mantiene convenios de colaboración prorrogar su vinculación hasta el próximo 30 de junio. Se trata, según el responsable foral, de ganar el «tiempo suficiente» para buscar «una salida consensuada» que satisfaga a todas las partes.
El dirigente jeltzale adelantó que la institución foral ya ha mantenido una serie de reuniones «satisfactorias» con Aerebiz y con organismos sin ánimo de lucro que trabajan en la misma materia. El objetivo, en este caso concreto, pasa por abrir la concertación a las plazas que las residencias privadas «estén dispuestas a ceder». Además, también plantea estudiar las posibilidades que ofrece la Ley de la Dependencia, que contempla ayudas al usuario vinculadas al servicio. Todo ello, sin perder de vista los «límites presupuestarios». Aburto volvió a insistir en la necesidad de alcanzar un pacto sobre la sostenibilidad de los servicios sociales.
d.s.olabarri@diario-elcorreo.com