
El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, en la comisaría de Garellano. / Jordi Alemany
Las imágenes obtenidas a través de las 18 cámaras instaladas en la calle San Francisco de Bilbao llegarán a comienzos del próximo mes noviembre al Centro de Coordinación entre la Policía Municipal y la Ertzaintza. Según ha informado el Ayuntamiento, esta medida supone un paso adelante en la coordinación entre ambos cuerpos policiales, que comparten actualmente labores de vigilancia y mantenimiento de la seguridad ciudadana en la villa. En este momento, las imágenes captadas en tiempo real son gestionadas por la Policía Municipal.
El sistema de videovigilancia, que se encuentra ya totalmente operativo, se puso en marcha a raíz de la delincuencia registrada en el entorno de la calle San Francisco, que alcanza los 107 delitos por cada 1.000 habitantes cuando la media en Bilbao es de 40 delitos.
Las cámaras cubren 15 puntos previamente seleccionados a lo largo de la calle San Francisco, entre el Puente de Cantalojas y la Plaza de los Tres Pilares. Algunos puntos disponen de cámaras de doble lente, lo que permite cubrir dos ángulos de vigilancia con una sola cámara, aunque ninguna de las cámaras instaladas dispone de sistemas de grabación o captación de sonidos. La calidad de las imágenes captadas, con una resolución de 3 megapixels, permite la identificación de personas u objetos a una distancia de entre 25 y 50 metros.
Protección de la intimidad
Este sistema de videovigilancia está configurado de modo que las zonas o ángulos de visión no deseados queden enmascarados electrónicamente, lo que supone una garantía añadida de cara a proteger la intimidad de las personas. Además, las imágenes captadas se transmiten encriptadas mediante técnicas de cifrado y a través de fibra óptica, preservando en todo momento la confidencialidad de la información obtenida.
Un sistema de huella digital durante el almacenamiento de las imágenes impide la manipulación de las mismas, que sólo son accesibles para personal de la Policía Municipal, dotado del correspondiente usuario y contraseña. Las imágenes se archivan durante un periodo de siete días y pueden ser cedidas a los tribunales de Justicia, a la Fiscalía, al Ararteko y a otras policías, aunque únicamente con fines exclusivos de identificación ante hechos delictivos. Una vez transcurrido ese plazo, las imágenes se borran de forma automática.
El proyecto fue adjudicado en octubre de 2008 a la empresa alavesa Telecom y Novatecno, y los trabajos de instalación finalizaron el pasado mes de abril, con una inversión total de 320.000 euros. El Departamento de Interior del Gobierno Vasco autorizó el pasado 28 de julio la explotación del servicio.