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Política

terrorismo

La operación financiera provocó fuertes tensiones en la cúpula de la banda
26.09.09 - 19:20 -

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La organización terrorista ETA perdió varios miles de euros como consecuencia de una importante inversión en dólares, según documentos internos de la banda.
La organización terrorista, en una fecha no determinada, decidió comprar dólares a modo de inversión, pensando que la moneda americana estaría más fuerte que el euro y que al cabo de algunos años se revalorizaría aquella inversión. No se sabe bien qué cantidad de dólares compró ETA, ni en que momento lo hizo, pero sí se tiene constancia de que en julio de 2004 la banda ya había efectuado esa compra y tenía en su poder 210.280 dólares americanos, aparte de otros 54.040 francos suizos y 148.298 euros "casi todos en billetes de 500", según reveló la documentación intervenida a Mikel Antza.
A finales de 2004 o principios del año siguiente, la dirección de ETA acordó cambiar los dólares por euros, pero los responsables de las finanzas de la banda no se atrevieron a realizar la operación alegando razones de seguridad. La venta de los dólares se fue retrasando año tras año y no se materializó hasta finales de 2007 o principios de 2008. Cuando se realizó la operación de venta de los dólares, el euro estaba mucho más caro que cuando fueron comprados, lo que ocasionó a la banda terrorista cuantiosas pérdidas, según señalan sus documentos que no llegan a precisar el alcance de las minusvalías sufridas.
Dependiendo del momento en que fueran comprados los dólares, sólo con la cantidad mencionada en los documentos de Mikel Antza, las pérdidas se habrían situado en un abanico que oscila entre los 25.000, como mínimo, y los casi 95.000 euros en el peor supuesto. El euro, cuando comenzó a circular sustituyendo a las monedas nacionales, el 1 de enero de 2002, arrancó con una paridad de 0,9038 dólares, pero a mediados de 2004, cuando está acreditada la posesión de los 210.280 dólares por parte de ETA, estaba ya a 1,22 dólares. En 2008 se situó en 1,44 e, incluso, a mediados de ese año, la paridad rozó 1,6 dólares por cada euro.
Tensiones
Los documentos de ETA revelan que la única razón de la compra de dólares por parte de la banda fue ganar dinero mediante los cambios de divisas, pero el resultado fue el contrario del que habían previsto y lo que obtuvieron fue considerables pérdidas. Esta operación financiera provocó tensiones en el seno de la dirección de la banda terrorista pues fue uno de los factores del enfrentamiento registrado entre los aparatos "logístico" y "militar" y el "político", ya que el control de las finanzas de ETA dependen de éste último.
El "aparato político" es el que tiene la llave de la caja, el que controla las actividades de extorsión, los ingresos y la gestión del dinero. En 2008, los aparatos "logístico" y "militar", liderados en aquel momento por Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', se enfrentaron con el responsable de las finanzas, un miembro de la dirección de ETA afín a Francisco Javier López Peña, por la gestión económica realizada. Le reprocharon no haber vendido los dólares cuando se acordó hacer la operación, a finales de 2004 o principios de 2005, sino varios años más tarde, lo que hizo que las pérdidas fueran mucho más altas. Los críticos con la gestión financiera echaron en cara a sus adversarios que, como consecuencia de la inmovilización del dinero en dólares, habían pasado estrecheces económicas que habían puesto en peligro la seguridad de los militantes de ETA.
La última documentación conocida de ETA con datos minuciosos sobre contabilidad fue, precisamente, la intervenida a raíz de la captura de Mikel Albizu Iriarte, 'Mikel Antza', en octubre de 2004. En los seis primeros meses de ese año, los gastos de ETA habían sido superiores a los ingresos lo que había generado un agujero en la banda terrorista de 314.060 euros en ese tiempo. Los dirigentes etarras, para cubrir sus necesidades económicas ordinarias, habían tenido que acudir a los fondos de reserva que tenían y que a principios de 2004 ascendían a 670.830 euros.
Importante cantidad de dinero
La reducción acelerada de ingresos había encendido las luces rojas de la banda terrorista que, además, había perdido una importante cantidad de dinero incautado por la policía. "No tengo datos exactos, pero lo que ha caído en manos de los txakurras (policías) anda cerca de los 100.000 euros -señala un informe del responsable financiero-. Estamos apretándonos el cinturón, pero el dinero cae demasiado fácil en manos de los txakurras. Hay que hacer un esfuerzo para tener encima la menor cantidad de dinero posible".
El encargado de las finanzas de ETA expresaba entonces su confianza en que "con un poco de suerte" se podría dar "la vuelta a la situación". "De todas formas, por el momento habrá que reducir los gastos al mínimo y medir bien las necesidades -añadía el informe-. A ver si con el dinero que os pase podéis hacer un buen reparto, cuidado a la hora de cambiar los billetes. El siguiente reparto lo haría en el Comité Ejecutivo de julio; se está cambiando una parte del dinero que queda y por lo tanto para entonces tendré lo que reparta en billetes limpios".
Datos fragmentarios de la contabilidad de ETA que se encontraron en 2008 en poder de Francisco Javier López Peña revelaban que a finales del año anterior había entregado diez mil euros al "aparato logístico" para la consecución de material explosivo y la fabricación de temporizadores. Una cantidad similar había recibido BITA, la estructura creada para preparar la fuga de presos en cárceles que en aquellas fechas estaba organizando la escapada de dos reclusos en la prisión de Huelva. Sin embargo, el "aparato militar" había recibido dos mil euros, al parecer, para la realización de un cursillo de adiestramiento. La cifra es alta para un solo cursillo pero, en cambio, resultaba escasa para los gastos ordinarios del "aparato militar".
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