«Con absoluta seguridad» la primera piedra del nuevo San Mamés se colocará en la primera mitad de 2010. Así lo desveló ayer el presidente del Athletic, Fernando García Macua, en sus primeras declaraciones públicas sobre el estadio bilbaíno. Y lo hizo después de que el viernes lograra el compromiso de Patxi López para que el Gobierno vasco, pese a sus recelos iniciales, se sume a la financiación de los 175 millones que costará y que lo hace, además, con los 55 millones que le solicitaban tanto la entidad como los otros socios del proyecto: la Diputación de Vizcaya, el Ayuntamiento de Bilbao y la BBK.
Macua celebró que el estadio del conjunto vizcaíno haya recibido el empujón definitivo. «Las piezas ya están encima de la mesa. Ahora hay que ordenarlas y encajarlas», matizó.
Pese a que el Gobierno aportará 55 millones en seis años y no en cuatro como el resto de socios, el estadio no tendrá que esperar a 2016, último ejercicio de aportación del Ejecutivo, para ser inaugurado. «A pesar de que alguna financiación se retrasará, hay fórmulas para que no afecte a la construcción y no se dilate más allá de lo previsto. Los técnicos nos dicen que 2015 es un plazo razonable para la inauguración si empezamos, como se espera, las obras en el primer trimestre de 2010».
Macua optó por la diplomacia cuando se le preguntó si invitaría a la inauguración a Odón Elorza, que ha encabezado las críticas a la financiación pública del nuevo San Mamés. «Quien esté entonces en la presidencia del Athletic y de San Mamés Barria deberá decidir a quién invita y a quién no».
Apoyo de Ares
El secretario de Organización del PSE-EE y consejero de Interior, Rodolfo Ares, justificó ayer el cambio de estrategia del Gobierno al cofinanciar el nuevo San Mamés con el argumento de que «va a crear empleo y permitirá impulsar la apuesta de I+D+i vinculada a la UPV».
Ares explicó que se buscarán fórmulas «para que la instalación tenga algún servicio permanente para el resto de la ciudadanía» y apuntó también que respeta «las posiciones y valoraciones» de sus compañeros de partido, en referencia a las críticas del alcalde de San Sebastián, Odón Elorza. «Me parece un escándalo que en estos momentos de crisis se comprometa tal cantidad de dinero para ese proyecto», censuró la pasada semana el primer edil donostiarra.