«Hasta ahora había incertidumbre. Ahora sabemos que tendremos un nuevo campo». Un alto directivo del Athletic se felicitaba ayer por el resultado de la reunión que, con un alto simbolismo, mantuvieron en Ajuria-Enea el lehendakari, Patxi López, y el presidente del Athletic, Fernando García Macua. El representante rojiblanco salió de la cumbre con el resultado que esperaba: escuchar de la voz del lehendakari que el Gobierno vasco entra en la financiación del nuevo San Mamés y que lo hace además con los 55 millones de euros que le pide el Athletic sobre un presupuesto total de 175.
Este era el punto más polémico de la cita, en la que el lehendakari estuvo «muy amable» con Macua, según fuentes cercanas al presidente. Después de recibir un ultimátum de su socio preferente de Gobierno, el PP, el Ejecutivo anunció la pasada semana su disposición a participar en la financiación del nuevo San Mamés. Eso sí, con la advertencia de que los 55 millones que le pedían eran considerados «excesivos».
Hasta ahora sólo la Diputación, la BBK, el club rojiblanco y el Ayuntamiento se habían comprometido a aportar dinero al estadio. Faltaba el 'sí' de la Administración vasca. En un escenario de caída de la recaudación de impuestos de un 25%, el Ejecutivo argumentaba que no estaba en disposición de añadir nuevos gastos y que, en caso de poner dinero, tendría que ser menos y a un plazo mayor del reclamado por el club.
Finalmente, López se comprometió ante Macua a poner los 55 millones. Eso sí, su aportación no será en cuatro años, como la del resto de socios de San Mamés Barria, sino que se hará en seis, a una media de 9 millones por ejercicio. La primera cantidad llegará en 2010 porque en los presupuestos de 2009, aprobados por el Gobierno de Juan José Ibarretxe con el voto favorable de los socialistas, no se consignó ninguna partida para el nuevo campo.
Fuentes del Ejecutivo indicaron ayer a este periódico que en la cumbre no se entró «a nivel de detalle» de cuál será la aportación en 2010 y 2011, los dos ejercicios con crisis económica más dura, aunque es probable que en ellos se ponga menos dinero que en los años posteriores. Fuentes de la consejería de Economía advirtieron que el primer curso la cifra consignada puede situarse por debajo de los cinco millones.
Con la llegada del Gobierno vasco, el accionariado de la nueva sociedad queda de la siguiente forma: 55 millones aportan Diputación, BBK y Ejecutivo autónomo; 42, el Athletic; y 8, el Ayuntamiento. La diferencia entre la suma de estas cantidades, 215 millones, y la inversión a realizar, 175, es de 40 millones y corresponde al valor de los terrenos que han aportado el Athletic (el actual San Mamés) y la Diputación (la desaparecida Feria de Muestras).
Gestión pública
Si Macua se había fijado como objetivo salir de Ajuria Enea con los 55 millones de euros, Patxi López llevaba subrayada la necesidad de arrancar el compromiso de que la gestión del nuevo estadio será pública y no quede exclusivamente en manos de una sociedad privada como es el Athletic. En la nota conjunta que redactaron Ajuria Enea e Ibaigane, se resalta que Macua aceptó este planteamiento, aunque el club se reserva el derecho de «determinar el uso del campo de fútbol ligado a sus necesidades deportivas».