Los padres y madres de los 95 alumnos del colegio concertado Coenen, en Güeñes, no tiran la toalla. Sin embargo, parece seguro que sus hijos deberán empezar el curso en otro centro escolar. Así lo advierte su portavoz, Maite Crespo, una de las 34 trabajadoras del centro y madre de un estudiante, quien entiende que finalmente el colegio no abrirá sus puertas con el inicio de las clases debido a la falta de inscripciones que ha provocado la crisis económica. «Todavía estamos pendientes de algunas reuniones y, aunque no tenemos ningún compromiso, seguimos con la esperanza de poderlo abrir de nuevo más adelante», explica.
De momento, el objetivo de los últimos días es reubicar en otros colegios a los estudiantes que empezarán el curso 2009/10. «Es complicado porque aquí los chavales estudiaban el modelo D y a varios niños los están realojando en colegios públicos de Villasana de Mena, donde no existe esta opción», lamenta Crespo. No es el único problema. La escasez de plazas parece centrada en los primeros cursos. «Apenas queda sitio para los chavales de entre 2 y 4 años», advierte.
Aunque variada, la oferta de colegios en Las Encartaciones complica la elección por las largas distancias que los separan. No en vano, los 430 kilómetros cuadrados de la comarca dificultan los traslados. «Los que somos de Güeñes estamos encontrando plazas en escuelas de Artziniega, Gordexola o Balmaseda, pero si no tienen servicio de comedor te encuentras atada de pies y manos», se duele Crespo.
Por su parte, el grupo socialista de Güeñes ya ha mantenido varias reuniones con la viceconsejera de Educación, Marisol Esteban, para buscar una solución al problema. «El encuentro ha dado sus frutos y el Gobierno vasco ya ha realizado las oportunas gestiones y se ha comprometido a que el día de inicio del curso escolar todos los alumnos de Coenen estén reubicados en nuevos centros», aseguró el concejal del PSE, Zigor Marcos.
42 años
Con el cierre del colegio Coenen se pondría fin a la primera cooperativa escolar de España. La escuela, abierta hace 42 años, llegó a tener hasta 800 alumnos desde la guardería hasta los 18 años. Ahora, sus responsables lamentan que sus modernas instalaciones queden desaprovechadas. De hecho, el centro dispone de aulas de informática, talleres de tecnología, laboratorios, zona wifi, un gimnasio cubierto y 9.000 metros cuadrados de instalaciones deportivas al aire libre.
A comienzos del verano los responsables de la escuela iniciaron una campaña de recaudación de fondos para tratar de salvarla. Entonces contaban con 126 alumnos inscritos, aunque ya advertían que la crisis económica, que golpeaba «especialmente» a Las Encartaciones, ponía en riesgo la continuidad del centro concertado.