Todo sea por hacer caja. El Ayuntamiento de Southampton, al sur de Inglaterra, no se anda con miramientos cuando se trata de hacer negocios. Entre el tirón del 'Titanic' y un puñado de obras de arte (dos esculturas de Auguste Rodin y un cuadro de Alfred Munnings), parece que las autoridades municipales lo han visto claro. Tienen previsto vender esas piezas para sufragar un macrocentro cultural que, entre otras galerías, dedicará un amplio espacio al malogrado transatlántico. El 'Titanic' zarpó en 1912 desde el puerto de Southampton y quieren dejarlo bien claro «para la posteridad y futuros visitantes».
El concejal John Hannides -responsable del área de Cultura- asegura que la afluencia de público justifica la operación. Dice que no hay alternativa: necesitan dinero y la ayuda de la Lotería Nacional -que aportará unos 14 millones de euros- no basta. Se calcula que el proyecto costará unos 18 millones. Por lo visto, el 'Titanic' no se merece menos; hasta piensan incluir una réplica del buque. Quieren ser ambiciosos y han hecho cuentas: las esculturas de Rodin -'Eva' y 'Mujer en cuclillas'- están valoradas en más de 2 millones de euros, mientras que el cuadro de Munnings 'Después de la carrera' puede superar fácilmente los 4 millones. Es decir, en caso de que la venta salga adelante -a galerías, particulares o en su defecto mediante una subasta pública- se cubriría un tercio del coste total.
Las cifras cuadran, pero en Gran Bretaña más de uno se ha llevado las manos a la cabeza. La colección artística de Southampton es una de las más importantes del país -sólo por detrás de la de Londres, Birmingham y Manchester- y, claro, todas sus obras forman parte del patrimonio público. De ahí que Charles Saumarez, ex director de la National Gallery y ejecutivo de la Royal Academy of Arts, haya dado la voz de alarma: «Se supone que cualquier movimiento debería beneficiar a la propia colección; y, bueno, no creo que éste sea el caso», apuntaba hace unos días. Todavía está reciente el regusto tan amargo que dejó, en 2006, la cesión de un cuadro de Lawrence Stephen Lowry por parte del Ayuntamiento de Bury sólo para equilibrar su presupuesto anual.
A raíz de aquella jugada del consistorio -rentable, pero muy empobrecedora para los fondos artísticos de la localidad-, las normas del Consejo Nacional de Museos, Archivos y Bibliotecas se han endurecido para evitar que se tome el legado cultural como moneda de cambio. Ahora ha llegado el momento de la verdad: ¿hasta qué punto son efectivas esas modificaciones? La resolución del Consejo Nacional sentará precedente, y los responsables de las grandes colecciones públicas de Gran Bretaña ya están temblando. Muchos temen que el día menos pensado se les arrebate un Turner, o un Monet, o un Redgrave, o un Rossetti para que las arcas públicas consigan dinero fácil. Las incógnitas no se despejarán hasta finales de año, cuando se tome una decisión en firme.
Un alcalde indignado
En Southampton, mientras tanto, los portavoces del Ayuntamiento se esfuerzan en aplacar los ánimos. El concejal John Hannides no se cansa de recordar que «el nuevo centro también permitirá exhibir unas 350 piezas de arte británico, de los siglos XX y XXI, que integran nuestro patrimonio municipal». A día de hoy, se tienen que conformar con exponer apenas 250, y eso que cuentan con 3.500. El valor global de todas ellas asciende a unos 210 millones de euros. Hay para elegir. Será por eso que no se les caen los anillos a la hora de desembarazarse de un puñado. «Las obras seleccionadas no son especialmente valiosas dentro del conjunto», razona Hannides.
En su opinión, la de Munnings (1878-1959) tiene un estilo «en marcado contraste con la modernidad de la colección»; y en cuanto a las esculturas de Rodin, «ya poseemos más de una». No cabe duda de que habrá convencido a unos cuantos. Pero no al antiguo alcalde de Southampton, John Slade, que ha puesto el grito en el cielo. «¿No tenéis otra manera de conseguir los millones?», le ha imprecado públicamente. En definitiva, que sacar a flote este nuevo sueño del 'Titanic' va a ser muy difícil.