La Bolsa española emprendió ayer, desde primera hora de la mañana, una escalada decidida que no cesaría hasta la mitad de la jornada. Impulsada por los buenos datos a ambos lados del Atlántico y los mensajes positivos de las autoridades económicas, el Ibex 35 terminó en los 11.047 puntos, después de remontar un 1,03%. Pero lo más importante: logró, por fin, romper la barrera psicológica de los 11.000, un nivel al que los inversores se habían acercado tímidamente durante toda la semana sin asestar la última estocada. Hacía diez meses que no se veían niveles similares. Desde el mínimo registrado en marzo, ha ganado un 62%; y en lo que va de año, un 20,13%. Los números verdes también brillaron en el resto del Viejo Continente: el Dax alemán mejoró un 0,95%, Londres un 0,82%y París un 0,49%.
Los datos macroeconómicos fueron determinantes. Francia y Alemania, que registraron, para sorpresa de los analistas, crecimientos positivos durante el segundo trimestre, animaron fuertemente las compras. El optimismo mostrado por Bernanke sobre la evolución de la economía norteamerica y su promesa de no subir los tipos impulsaron también la confianza.
Arrastrado por esta marea de entusiasmo, el selectivo español llegó a sobrepasar los 11.100 puntos en algunos momentos, pero la euforia terminó bruscamente a las dos de la tarde. En ese momento se conocieron nuevos datos de empleo y ventas minoristas en EEUU, y resultaron peores de lo previsto.
Una vez más, el sector financiero y el de la energía fueron el motor. Las acciones del Popular registraron el tirón más espectacular, y mejoraron un 7,7%, hasta los 6,92 euros, debido a compras acometidas por 'brokers' de Crédit Suisse y UBS. El Sabadell (+3,5%) también tuvo un buen comportamiento. Abengoa, por su parte, repuntó un 6,5%. Sólo tres valores terminaron la sesión en negativo: Grifols, BME y FCC, con caídas insignificantes.
Subida «justificada»
Álvaro Uríen, analista de Fineco, opina que la subida sostenida de las bolsas desde marzo está «totalmente justificada» y refleja «el ajuste del mercado a las nuevas expectativas económicas».
A su juicio, hay tres factores que explican la recuperación bursátil. En primer lugar, los datos macroeconómicos, «que empezaron con los 'brotes verdes' y ahora se concretan con datos reales como la producción de Francia y Alemania». En segundo lugar, los microeconómicos, sobre todo los resultados empresariales publicados en julio, que «aunque malos, fueron mejores de lo esperado». De hecho, la inmensa mayoría de las empresas del Ibex concluyeron el primer semestre en positivo. Y por último, la confianza de los inversores, que ya no creen en «un colapso del capitalismo, lo que no sucedía hace unos meses».
Como otros analistas, estima que se han producido «suficientes cambios de fondo» como para no reproducir la debacle desencadenada por la quiebra de Lehman Brothers en septiembre. En cualquier caso, los expertos esperan crecimientos inferiores a los de la década 1997-2007 y sometidos a mucha volatilidad.