Alberto Contador sigue de un lado para otro después de su segunda conquista de París. Sin apenas tiempo para el descanso por los reiterados homenajes, la próxima gran etapa que debe afrontar el único español ganador de Tour, Giro y Vuelta será elegir equipo, una vez que tiene claro que desea abandonar el Astana. El madrileño tiene varias alternativas sobre la mesa, entre ellas la del Caisse d'Epargne, «una opción deportivamente interesante».
-Después del Tour, una de las decisiones que tiene claras es que quiere cambiar de equipo, ¿no es así?
-Sí. La idea es rescindir el contrato y cambiar de equipo. Es una decisión que he pensado mucho. A día de hoy lo más adecuado es cambiar de equipo. Quiero garantías para afrontar en las mejores condiciones el Tour. Tengo diferentes posibilidades, pero no me quiero precipitar.
-El Caisse d'Epargne suspira por su fichaje y su director (Eusebio Unzue) lo ha reconocido. Al parecer este equipo tiene que garantizar la continuidad del patrocinador y elevar el presupuesto. ¿Que le parece la opción?
-La opción me parece muy buena;de las que hay, es de las más atractivas, pero habría que hablar y cumplir las condiciones para llegar a un acuerdo conmigo. A día de hoy es difícil, pero como opción es de las más atractivas.
-¿Le haría ilusión pertenecer a un equipo con la historia del navarro?
-¿A quién no le haría ilusión correr en un equipo con esa historia? Además, con Eusebio Unzue de director, que tiene mucha experiencia. Se trata de un equipo que conoce la mentalidad de trabajar para un líder y la oferta desde un punto de vista deportivo es interesantísima, por eso la valoro.
-Usted mantiene una buena relación con Fernando Alonso, a quien le gusta el ciclismo. ¿Hay algo en firme del proyecto de un equipo ciclista impulsado por él?
-Me llevo muy bien con Fernando y puede haber una posibilidad de llegar a un acuerdo, pero a medida que pasa el tiempo es complicado. Hay alguna posibilidad de hacer nuestro propio equipo. Si sale el proyecto me gustaría que estuviera él. Ahora mismo las posibilidades de estar en un equipo español o extranjero están al cincuenta por ciento.
-Con independencia del equipo en el que milite su objetivo número uno siempre será el Tour. ¿No piensa en otras carreras?
-Dependerá de las motivaciones que vaya teniendo cada año, pero está claro que el principal objetivo será el Tour, pero puede ser compatible con otras carreras.
-Por ejemplo, este año la Vuelta no entra en sus planes.
-Este año se adapta a mis condiciones, pero prefiero descansar. Hablé con sus organizadores y ya sabían que este año no iría. Cuando encaje en mis planes iré. Incluso es la mejor forma de preparar el Mundial y llegar en las mismas condiciones. Lo entienden perfectamente
-¿Tuvo la sensación de que hubo presión en el equipo para que el Tour lo ganara Armstrong?
-Bueno, creo que en el equipo también tenían ganas de que ganara yo, pero a nivel de marketing o de futuro para el nuevo equipo que han hecho tal vez les interesaba más que ganara Lance Armstrong.
-¿Habló en algún momento con él de la situación creada?
-Era complicado porque a nivel mediático salieron cosas que eran verdad y otras que no lo eran, se creó una situación tensa difícil de cortar.
-¿Ayuda en algo al ciclismo que Armstrong estuviera en el podio de París?
-Yo creo que sí ayuda y es bueno para el ciclismo. La foto del podio tuvo muchísima repercusión. Hay que reconocer que a nivel mediático Armstrong está por delante de todos los ciclistas y de muchos deportistas a nivel mundial.
-¿Cómo se despidieron?
-Dándonos la mano en el podio, nada más.
-¿Y que relación hubo con el resto de compañeros del equipo?
-Con el resto de corredores estaba bien, pero si ven que hay tensión entre dos compañeros se nota en el ambiente, se pierde fluidez. ¿El director?: comía con los auxiliares.