El seleccionador nacional de baloncesto, Sergio Scariolo, deshojó ayer la margarita y finalmente será Sergio Llull quien complete la nómina de doce jugadores que disputarán del 7 al 20 del próximo mes el Eurobasket de Polonía. La inclusión del menorquín, que cubrirá la ausencia del lesionado Berni Rodríguez -un serio contratiempo en los planes del preparador italiano-, conlleva el descarte de Carlos Suárez, Saúl Blanco y Antonio Bueno, que junto al madridista también se encontraban como invitados en la preselección.
El de Brescia reconoció que la decisión fue «difícil» porque «todos ellos han hecho un muy buen trabajo». Sin embargo, el cuerpo técnico del conjunto Nacional considera que uno de los aspectos en los que necesita mejorar el equipo es el defensivo y «Llull es el que más nos puede aportar en este apartado, por lo que ha demostrado en la concentración. El rol de tres o alero alto tenemos las opciones de Alex Mumbrú, Rudy Fernández y Víctor Claver», justificó.
El madridista, una de las revelaciones de la pasada temporada, actuará de dos, aunque también ha ejercido de base en numerosas ocasiones a las órdenes de Joan Plaza. Carlos Suarez, Saúl Blanco y Antonio Bueno no se desplazaron ayer a Las Palmas de Gran Canaria, donde España disputará hoy ante Cuba el primer encuentro de preparación de cara a lograr el ansiado oro en Polonia. Guillem Rubio, sin embargo, seguirá concentrado, en principio hasta la reincorporación de Pau Gasol, que prosigue con el proceso de recuperación de la operación sufrida en un dedo.
Amistoso ante Cuba
«Su actitud y su polivalencia para actuar en dos posiciones nos ha ayudado y nos seguirá ayudando», recalcó Scariolo en relación al nuevo jugador de Unicaja. El de Brescia destacó también la calidad de Saúl Blanco y Carlos Suárez. «Los dos han dado un paso importante en su evolución esta temporada. Les hace falta seguir progresando y continuarán siendo parte del estrecho círculo de jugadores seguidos por el Gabinete Técnico», desveló.
Pau Gasol, por su parte, viajó ayer a Barcelona para descansar unos días y retornará el lunes a la concentración del equipo Nacional. Tras el partido contra Cuba, los jugadores dispondrán de dos días libres antes de reiniciar los entrenamiento en Sevilla donde se medirán a Gran Bretaña, Eslovenia y Lituania, del 19 al 21 de este mes, para completar su puesta a punto. Para Cuba la cita de esta tarde representa un buen test de cara a sus aspiraciones de intervenir en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2010, que su preparador, Daniel Scott, considera «imprescindibles» para clasificarse para el Mundial y los Juegos. La selección caribeña cuenta con un equipo joven «pero que se codea con poderosos, como República Dominicana o Puerto Rico», apuntó su técnico.