Pillamos a Kanda de vacaciones en Roma. Parece lacónico, pero no: se le nota elocuente, ingenioso y entusiasmado. Es el guitarrista y vocalista de Vice Presidentes, el mejor grupo vitoriano del momento. Y de Euskadi entera, qué demontre. ¿Vitoria es una ciudad roquera, Kanda? «¡¡¡Sin duda!!!». ¿Y qué hacéis normalmente por ahí? «¡¡¡¡Rockear!!!!».
Rockean salvajemente, pues su onda es grindcore. A veces enloquecedora como un centrifugado apocalíptico. Siempre gutural y esquizofrénicamente teatral. Dan miedo, pero controlan la energía y esconden un carisma inusual. ¿De dónde os sale la furia, Kanda? «De lo más profundo del corazón». ¿Nos revelas algunos grupos favoritos que se noten en vuestro estilo? «Napalm Death, Nasum, Converge, Carcass, To Separate The Flesh From The Bones, Bongzilla, Eyehategod, Sleep, Fantomas, Brutal Truth, Sepultura, Soilent Green, Ruido De Rabia, Anestesia, Hemorragia, Kyuss, Anthrax, Waxy, Dementia, Primus, Defecation, Blood Duster, Cathedral, Eskorbuto, Spitink Devils, Vómito, Pantera, Fear Factory, Brujeria, Meathook Seed, Grave, Hate Plow, Macabre, Pyrexia...». Uh... Buena lista, vive Lucifer.
Presuntuosos
Venga, que Kanda nos cuente su gestación. «Nos juntamos en Vitoria-Gasteiz en noviembre de 2005. Ahora, con nuestro nuestro nuevo bajista, Under, tenemos una media de edad de 27,3 periodo años. Antes hemos estado en grupos de rock diversos: Neubat, Sorkun, Herf, Silencio Absoluto, Injurias...». En la entrevista de su debut, 'Basque Street Boys' (07), nos contestaron los Vices que su nombre lo eligieron a modo de juego de palabras, algo así como los Presidentes del Vicio (vice, en inglés). Ahora se moderan: «Nos llamamos Vice Presidentes porque ser presidentes nos parecía ser demasiado presuntuosos».
Los Vices son salvajes desatados, cimarrones sin embridar, pero guardan una cara oculta: la que muestran al acompañar a la cantante Sorkun, con la que se refrenan su rabia pero manteniendo el cool. Oye, Kanda, ¿cómo se cambia de registro de una manera tan... natural y efectiva? «Si nos gusta oír diferentes tipos de música, debería resultarnos natural tocar diferentes estilos». Vale. Con Sorkun grabasteis un disco stoner en USA. ¿América es grande? «América es grande... ¡¡y sobre todo es grande todo lo que hay en ella!! Los coches, los edificios, las hamburguesas, las personas...».
Los Vices se quedaron asombrados y sorprendidos. «Nos sorprendió mucho la cultura de rock que tienen allí. Se nota que nos llevan unas décadas de adelanto. Por otro lado, el coincidir con gente como Alfredo Hernández o Scott Reeder, de Kyuss, fue un lujazo». ¿Y practicasteis el castellano con los hispanos? «Pues unos cuantos sí que hay... En California curran muchos mexicanos. Además hicimos una excursión a Tijuana de un par de días, o sea que castellano sí que hablamos».
Los vicevitorianos suelen cantar en euskera y su nuevo lanzamiento es de título explícito. «En este disco la sangre es el hilo conductor de las letras. De ahí el títu lo, 'Bloodola', una mezcla de sangre en inglés (blood) y sangre en euskera (odola). Pero, por supuesto, también dejamos espacio para la física cuántica en 'Planck's Lenght'».
Buen disco es. Trae una lograda brutalización del 'Tubular Bells' de Mike Oldfield, navajazos roñosos en español más diestros que los de El Paso Killers ('Hombres de sangre negra') y grind a lo Ratos de Porao y demás, a menudo en inglés. Se publica en vinilo rojo. Seis cortes en 9 minutos 11 segundos. «Teníamos muchas ganas de editar algo en vinilo por primera vez. Es un formato más atractivo que el CD. Queríamos sacar algo rápido y corto, así que el siete pulgadas era ideal. Todo el proceso está realizado por nosotros, desde la grabación hasta el diseño. Es más agresivo que el anterior, más thrash y hardcore». ¿Y dónde lo presentaréis? «Tocamos allá donde se atrevan a acogernos. No tenemos previsto actuar hasta octubre».