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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

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07.08.09 -

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El consumo de drogas ha dado un salto de las 'evasivas' a las 'recreativas'. De los años de autoritarismo y represión en los que se repudió la heroína, se ha pasado a una sociedad liberal y permisiva en la que son cada vez más jóvenes y con menor noción del riesgo los que se inician en conductas de consumo para integrarse socialmente. Hoy en día se vive en una sociedad que enfrenta una dualidad de «doble moral», explica José Luis Rabadán. Mientras que públicamente se asiste a una censura unánime del consumo de drogas, privadamente «consentimos e incluso fomentamos algunas drogas», contrasta.
Esta situación choca con una realidad en la que la sanción social que hubo con la heroína no ha pervivido con la cocaína. «La cocaína se ha querido vender como algo de triunfadores, de héroes, de ejecutivos», dice Rabadán. Esto ha generado una transformación en el imaginario social, registro según el cual las drogas se asocian a una desmejora en la apariencia, explica, mientras que con la cocaína este deterioro físico no se percibe: «Es más adictiva, pero menos visible». La cocaína es una droga más limpia, no precisa de inyección intravenosa y el consumo esnifado «da menos miedo y responde a sensaciones estimulantes que es lo que se le pide ahora», concluye.
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