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Economía

24.07.09 -

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«¿Cómo no voy a creer en la Junta Arbitral? Si no, no podría presidirla». Así se manifiesta el prestigioso jurista Carlos Palao, cabeza visible del órgano que desde abril de 2008 se encarga de dirimir los conflictos fiscales entre las diputaciones y el Gobierno central. Desde entonces, recuerda, la mayoría de los conflictos analizados -una quincena- han sido recurridos ante la Sala Tercera del Supremo. «Me parece lícito y normal. Eliminar está opción podría ser inconstitucional», advierte desde Madrid en declaraciones a EL CORREO.
No alberga la menor duda de que la Junta Arbitral tiene más ventajas que peros, puesto que «agiliza mucho» la resolución de los conflictos. Eso sí, para analizar en detalle el papel del órgano que preside, pide «tiempo». «Cuando el Supremo dicte jurisprudencia sobre nuestras resoluciones, seguro que se actuará de una u otra forma», explica.
Hasta la fecha, todas se han adoptado por unanimidad entre sus tres miembros. Uno de ellos, Fernando De la Hucha, ha dejado el cargo para ir al Gobierno vasco, de forma que el órgano se encuentra 'parado' con 30 casos en cartera.
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