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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Jueves, 9 febrero 2012

Cultura

16.07.09 -

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Dama de alta gama, diva de la onda 'americana' y princesa del country, Lucinda Williams llenó el martes el Kafe Antzokia bilbaíno, donde dio un concierto que cumplió por encima todas las previsiones y satisfizo todas las expectativas de hasta los fans más deseosos. Nosotros pensábamos en el refrán taurino 'tarde de expectación, tarde de decepción', pero adelantamos el retorno vacacional para ver en condiciones privilegiadas a una figura de la música yanqui, y la fortuna nos sonrió... una vez más.
La madurita roquera, escudada por un cuarteto masculino de sonido muscular y exacto, desgranó el repertorio con gesto ausente, más de narcotizada que de despectiva, y lo ejecutó sin pausas, con la facilidad con que los marines arman sus fusiles con los ojos vendados. Agraciada por un solemne silencio del respetable, la ausente Lucinda sobrevoló sobre personas e ilusiones con el piloto automático y a velocidad de crucero, pero pulsando emociones y resolviendo con impecable profesionalidad.
En 113 minutos de factura conservadora y aliento moderno, Lucinda interpretó 23 piezas variadas y parejas a Steve Earle (el country rock contemporáneo), Dwight Yoakam (el ambiente de honky tonk) y Springsteen (algunos finales), gastando ella a veces un deje sobrado a lo Chrissie Hynde, la lideresa de los Pretenders.
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