La Comunidad de La Rioja contabilizó cinco casos de acoso probable o comprobado en el curso escolar 2008-2009, según los datos del Observatorio de la Convivencia Escolar, que registró un total de 39 intervenciones durante el último periodo lectivo.
El consejero de Educación, Luis Alegre, presentó ayer los datos del tercer año de funcionamiento tras presidir la tercera reunión del Observatorio desde la puesta en marcha de este instrumento. Explicó que las cifras no son especialmente preocupantes, ya que en muchos casos se trata de «incidentes puntuales».
Por niveles, de esas 39 intervenciones registradas, cinco correspondían a alumnos de Educación Infantil, diecisiete de Primaria, quince de Secundaria y dos a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI).
En determinados casos fue necesaria la coordinación con la Fiscalía de Menores, el abono de sesiones de psicoterapia a alumnos, o gestionar el cambio de centro para evitar conflictos.
Datos estacionados
Los datos son prácticamente análogos a los del año anterior. El consejero subrayó que «la mayoría de los conflictos se resuelven en los centros educativos» y recordó que hay 45.000 estudiantes en la Comunidad. Apuntó también que se había incorporado a las intervenciones una casuistica de padres que quieren cambiar a sus hijos de centro por motivos diversos y que, para lograrlo, esgrimen supuestos malos tratos.
El medio más usado para poner en conocimiento los casos fue el teléfono 900 100 509 (veintisiete ocasiones) y el resto, de forma presencial; por carta sólo en un caso.
El Observatorio de la Convivencia comenzó su actividad en 2006 y está formado por representantes de la Magistratura, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, del Consejo Escolar de La Rioja, directores de centros públicos y concertados, colectivos de padres de alumnos y otros representantes de la Administración.
Instrumento eficaz
Se trata de un eficaz instrumento para el conocimiento, análisis, evaluación y valoración de la convivencia en los centros escolares de la Comunidad Autónoma de La Rioja. Su finalidad concreta es la de contribuir a mejorar la convivencia de los centros.
«Se registran incidentes puntuales y situaciones derivadas de problemas de mal comportamiento, por lo que al no darse continuidad en los mismos no cabe hablar de acoso escolar», explicó el consejero.