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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Sociedad

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Los beneficios de la lactancia materna para reforzar el sistema inmunológico son de sobra conocidos. A las múltiples ventajas de esta alimentación natural, los expertos añaden de un tiempo a esta parte una más: los bebés amamantados son mucho más resistentes al estrés.
La explicación es obvia. Además de las propiedades de la leche materna como «uno de los mejores inmunorreguladores» que existen, el contacto tan estrecho entre madre e hijo favorece que los niños sufran menos ansiedad. Los especialistas llegan a decir que «una buena relación entre padres e hijos comienza a través de la lactancia y sus beneficios se mostrarán a lo largo de toda la vida».
Para prevenir el estrés del recién nacido es fundamental también que se críe en un ambiente familiar relajado. Por ello, en caso de producirse una discusión, lo mejor es que el niño no esté presente y, si lo está, no se debe elevar el tono de voz. Y es que, según los especialistas, la afectividad entre los padres y las expresiones de amor hacia el bebé inciden de manera sustancial en la capacidad que tendrá el pequeño para afrontar la vida.
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