-Aralar considera el Estatuto de Gernika superado y pide un diálogo sin exclusiones. No parece que el PSE esté muy dispuesto.
-Habrá que intentarlo. La legislatura pasada se planteó una forma de abordar este debate, que fue rechazada por el PP y el PSE. Patxi López dijo que no hacía falta una consulta para iniciar un diálogo político entre todos para encontrar un nuevo marco de convivencia. Añadió que cuando fuera lehendakari lo haría, y ahora dice que no está entre sus prioridades y que necesita tiempo. Ésa no es la respuesta de un lehendakari. Tiene que mojarse en los temas decisivos de una sociedad. No puede decir 'paso palabra'.
-El lehendakari, tras su reunión con Zapatero, aseguró que completará el Estatuto.
-Hay cierta perversión en el discurso. Los diez últimos años no han pasado en balde. Por medio están el sujeto de decisión y el derecho a decidir. Más allá de cumplir o no el Estatuto, hace falta un nuevo acuerdo político con el Estado. Los abertzales no podemos convertirnos en una figura pedigüeña. La mayoría política y social de este país quiere otra relación con el Estado que establezca un nuevo marco de convivencia en el que todos podamos estar cómodos. Más perverso es que sólo estemos dispuestos a abordar este tema, si a cambio tenemos el premio de la paz. Es lo que ha hecho el PSE en las negociaciones de Loyola.
-¿Cree que la complicidad entre Zapatero y López puede beneficiar a Euskadi?
-No lo sé. Lo que sé es que llevamos dos meses desde la toma de posesión y lo único que conocemos son improvisaciones, buenas intenciones y mucha foto, pero ni una sola medida concreta de aumento de la cobertura social, o cambios en políticas públicas para gravar más a las rentas más altas en una situación de crisis. Tampoco está diciendo qué va a hacer.
-Dice que su programa de gobierno es el electoral.
-Eso no vale, porque tiene varias contradicciones. El programa electoral tiene propuestas, pero luego hace falta un calendario legislativo. En esta forma de actuar hay un porcentaje de incompetencia, pero hay otra parte de dejación deliberada, es decir, no pueden concretar más porque tendrían problemas con el PP.
-¿Ve factible llegar a acuerdos con este Gobierno?
-Ya lo hemos hecho, en propuestas que Aralar ha realizado, como paralizar el Plan Territorial Sectorial de las eólicas hasta que se contemplen los impactos ambientales de otra manera. Mantenemos lo que dijimos en la sesión de investidura, que tendemos la mano para hacer políticas desde la izquierda contra la crisis y para iniciar un diálogo político.