Dos personas han ingresado en prisión y otras dos han quedado en libertad provisional, después de que el pasado miércoles fueran detenidas en Ondarroa y Eibar bajo la acusación de distribuir droga, según ha informado hoy el departamento vasco de Interior.
El arresto de estas cuatro personas es el resultado de las investigaciones que la Ertzaintza inició hace dos meses a raíz de la sospecha de que en un establecimiento hostelero de Eibar se estaba traficando con droga. Los agentes organizaron un dispositivo de vigilancia y comprobaron que al bar acudían personas que abandonaban el local tras permanecer un corto espacio de tiempo en el interior y sin haber consumido nada.
Las investigaciones se centraron en un hombre, pareja de la camarera del establecimiento, que una vez a la semana se desplazada a Ondarroa para contactar en un pabellón industrial con la persona que, supuestamente, le proporcionaba la mercancía.
El pasado miércoles, con los datos obtenidos en la investigación, los agentes detuvieron de los cuatro sospechosos. Uno de ellos, de 32 años, en el citado pabellón de Ondarroa. En el registro del recinto industrial, se localizaron 1.500 gramos de sulfato de anfetamina y ketamina escondida en un congelador. Además, también se encontraron una balanza de precisión, sustancias de corte y una libreta con anotaciones donde figuraba el presunto comprador, un hombre de 31 años, vecino de Eibar, que también fue arrestado acusado de proporcionar las sustancias que se distribuía en el establecimiento hostelero. En su domicilio la Policía vasca localizó la misma sustancia hallada en el pabellón.
Ese mismo día fueron arrestados los camareros del bar, una mujer de 32 años y un varón de 25 que, al parecer, se encargaban de vender la droga entre los clientes que se acercaban al bar.
Los cuatro arrestados fueron puestos a disposición judicial ayer. El juez decretó el ingreso en prisión para los dos arrestados en el pabellón de Ondarroa, mientras que los camareros quedaron en libertad provisional con la obligación de presentarse en el juzgado cada quince días.
También han quedado requisados dos turismos, una motocicleta, un quad, quince teléfonos móviles, cuatro ordenadores y diverso material informático, todo ello ocupado durante la operación policial.