U2 sembró dudas en el arranque de la gira '360º' en Barcelona. Con toda la atención puesta sobre el Camp Nou, los irlandeses arrojaron al césped sensaciones encontradas. Desde un arranque atronador que demostró que Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. se mueven como peces en el agua en directo hasta un desinfle preocupante en la recta final del show. La demostración de que los cuatro músicos no quedaron satisfechos se vio en la despedida final, tras los bises. Mientras cantante y bajista cumplieron con el rito de despedirse del público, guitarrista y baterista, enfadados, apenas saludaron junto a sus compañeros.
Y eso que desde el principio la banda trató de deslumbrar. El concierto arrancó con una intensidad muy superior a la de la gira de 2005. Sin apenas descanso, encadenaron los cuatro temas más guitarreros de su último álbum. 'Breathe', 'No Line On The Horizon' , 'Get On Your Boots' y 'Magnificent' desataron la pasión y demostraron que lo de la noche del martes no era un 'revival' de viejos éxitos. De hecho, sólo dejaron sin tocar cuatro canciones del trabajo más actual.
Con sorpresas
Ayudados por un despliegue de medios impresionante y con un escenario que marcará época, la banda hizo temblar la ciudad condal con un derroche de decibelios. Los ecos se podían escuchar varias manzanas alrededor, con notable calidad. El sonido envolvente superaba al de anteriores tours y la voz de Bono golpeaba como en sus mejores tiempos. Una pantalla cónica, con calidad comparable a la del cine, permitía seguir las evoluciones de los músicos con total claridad. El único pero, que la tan hablada capacidad giratoria de la plataforma sólo sirviera para dar la vuelta a la batería. Tampoco faltaron las sorpresas. Primero con la dedicatoria del tema 'Angel of Harlem' a Michael Jackson -Bono cantó algunas estrofas de 'Man in the mirror' y 'Don't stop till get enough'-, y después con una conexión en directo con la Estación Espacial Internacional.
El show avanzó con un 'Unknown caller' cuya letra se proyectó como si fuera un karaoke, y una versión discotequera de 'Crazy tonight'.
U2 pareció desinflarse cuando sólo les quedaban cinco temas para completar los 23 de la noche. Tras dedicar 'Walk on' a Aung San Suu Kyi -una veintena de figurantes recorrió el escenario con caretas con el rostro de la dirigente birmana bajo arresto domiciliario del ejército birmano- y escucharse un discurso del Nobel Desmond Tutu, la banda pareció desfondarse. Cometiendo errores de principiante que obligaron a que Bono, enfundado en la camiseta del Barça «porque es la única que lleva publicidad de Unicef», parara la actuación en medio del mítico 'One' porque música y letra iban por sitios diferentes. Los fallos volvieron en otro clásico como 'With or without you', donde el cantante se quedó sin voz. Era la penúltima canción antes de cerrar con 'Moment of Surrender' y dejar fríos a los fans más fieles.
Hoy deben pasar la reválida en su segundo concierto barcelonés.