
Así ha quedado la calle./ Gabriel Barnuevo
La calle Ledesma está de estreno. Hoy se ha inaugurado un área de 1.150 metros cuadrados libres de coches en esta vía. Se trata del nuevo tramo peatonal comprendido entre Alameda Mazarredo y la calle Berastegui. La renovación de este tramo, una zona de "gran tradición hostelera" paralela a la parte baja de Gran Vía, ha incluido reformas en la iluminación, así como la restauración integral de las redes de saneamiento y alumbrado, además de la instalación de nuevos elementos ornamentales de jardinería y diversos bancos, con el fin de convertir "la calle en un lugar más accesible y humanizado", según ha explicado el Ayuntamiento.
Entre mayo y diciembre del año pasado, se completó la primera fase del proyecto de peatonalización de Ledesma, atendiendo a la petición de los vecinos, comerciantes y hosteleros de la zona. Esta primera etapa supuso la renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento del tramo superior de la calle, entre Alameda Mazarredo y Astarloa. Esta segunda actuación se completará ahora con la renovación integral del tramo de la calle Ledesma comprendido entre Alameda Mazarredo y la calle Buenos Aires, que ya se ha terminado hasta Berastegui. Esta intervención cuenta con un presupuesto total de 1.579.791 euros.
Lector de matrículas
Entre las novedades más importantes de la peatonalización de la calle Ledesma, se encuentra la desaparición de los contenedores de basuras, gracias a la construcción de un depósito subterráneo para residuos orgánicos de 30 metros cúbicos de capacidad, en la confluencia con la calle Berastegi, que se prevé estará concluido a finales del mes de septiembre. El contenedor estará dotado de dos buzones para el depósito de residuos y un compactador para reducir el volumen de la basura acumulada. La recogida de vidrio se realizará a domicilio, mientras que los contenedores de envases estarán ubicados en zonas próximas a la calle Ledesma.
Una vez concluidas las obras de renovación integral de la calle Ledesma, el Ayuntamiento de Bilbao instalará un dispositivo lector de matrículas para controlar el acceso de vehículos fuera del horario de carga y descarga. Este dispositivo estará conectado de forma permanente al sistema de denuncias del Area de Seguridad Ciudadana y, en caso de detectar la presencia de algún vehículo fuera de dicho horario, emitirá de forma automática la sanción correspondiente.