A Diane Schuur (Tacoma, Washington, 1953) le gusta que la llamen 'Deedles'. Es ciega de nacimiento pero se ha convertido en una pianista y vocalista de jazz a la antigua usanza, al modo glamuroso del Manhattan Transfer, para entendernos. Ha ganado dos premios Grammy, ha actuado en la Casa Blanca y hasta se puede acercar al pop. Hoy, en la jornada inaugural del 33º Getxo Jazz, divulgará su disco 'Some Other Time' (Concord, 08), donde versionea clásicos de Gershwin, Irving Berlin, etc. En España se la conoce sobre todo gracias al álbum 'Heart To Heart', que grabó con BB King.
-¿Qué recuerda de tal experiencia?
-Trabajar con BB ha sido uno de los puntos álgidos de mi carrera y en verdad lo pasamos muy bien en ese disco. Ojalá que BB y yo nos reunamos un día para interpretar ese material en vivo y ante el público, pero quién sabe si será posible.
-¿Qué tipo de persona es BB King?
-Un hombre maravilloso y cálido que me ha inspirado en una gran medida.
-¿Usted se considera más una cantante o una pianista?
-Una cantante. De hecho, en ocasiones viajo con el pianista Randy Porter tocando para mí. Es un modo diferente de aproximarme al material y me encanta trabajar con él. Pero incluso entonces yo he de colocarme al piano para, al menos, una o dos canciones. ¡Me encanta tocar, pero pienso que es mi canto lo que me ha llevado tan lejos!
-¿Cuales son sus voces favoritas?
-Mis inspiraciones originales fueron Dinah Washington, Sarah Vaughan, Carmen McRae y cantantes como Ella Fitzgerald. La década de los 50 fue una época en la que las cosas se sentían sofisticadas y glamurosas y mi mamá era una gran fan de todas esas vocalistas cuando yo era una chavalita.
-¿Cómo aprendió a tocar el piano?
-Estudié en la Escuela de Ciegos a la que acudí de niña.
-Se supone que siendo ciega la música la llenará en cuerpo y alma más que a la otra gente. ¿Lo cree así?
-¿Sabe?, me preguntan cuestiones de este estilo y siempre son difíciles de responder. Es que yo no tengo ni idea de lo que percibe la gente vidente. Es uno de esos asuntos sobre los que nunca me podría pronunciar de modo absoluto. 'Vaya, soy ciega y esto me llega así... ¿A ti cómo te llega?'. Sencillamente de ahí no sale ninguna buena conversación.
-Ejem...
-Sin embargo, da la sensación de que nos comunicamos mediante la música. Con la melodía, el tempo y las letras, y súmele algo que es personal en cierta manera, pero universal en otra. Yo prefiero argumentar sobre lo que tenemos en común respecto a la música más que sobre las cosas que pueden o no pueden convertir nuestra experiencia en diferente o singular.
-¿Cree en Dios?
-Sí, creo en un poder más alto. Esta creencia me ha mantenido viva a través de muchos años duros de mi existencia.
-Su último álbum es 'Some Other Time'.
-Salió la pasada primavera. Me complace que haya sido tan bien recibido. ¿No lo ha escuchado? Es un CD maravilloso, con canciones que mi mamá oía en la radio cuando yo era una niña.
-¿Puede avanzar cómo será su concierto en el Getxo Jazz?
-Estoy deseando que llegue. Me encantan llos públicos de España y espero concretar una gira pronto. Pero fijo que el primero de julio será explosivo. Ojalá pueda venir todo el mundo al festival. Estoy segura de que va a ser genial.