Tregua, que no paz. El Partido Nacionalista Vasco y el Partido Popular librarán hasta el final la batalla por el poder que mantienen en Álava pero renuncian a airear trapos sucios y pequeñas miserias del adversario político. Así lo acordaron el lunes en una conversación telefónica el diputado general, el peneuvista Xabier Agirre, y el máximo líder de los populares en la provincia, Javier de Andrés, según confirmaron a EL CORREO fuentes autorizadas de las dos formaciones.
La disputa por el sillón foral entre ambos partidos, que depende de la decisión final que adopte el PSE, empezó a agriarse aún más hace una semana cuando Xabier Agirre compareció en rueda de prensa para denunciar unas presuntas irregularidades en los mandatos del popular Ramón Rabanera. En concreto, la 'ocultación' de un ingreso de un millón de euros y el uso por parte de dos diputados forales del PP de sendos coches oficiales para irse de vacaciones. «No me gusta este tipo de práctica política, pero si nos buscan la boca, nos van a encontrar», dijo Agirre.
La respuesta del PP llegó apenas veinticuatro horas después. El ex diputado de Hacienda Juan Antonio Zárate desmontó la acusación fiscal, mientras Javier de Andrés aseguraba desconocer el presunto uso indebido de coches oficiales e invitaba al tripartito foral PNV-EA-Aralar a recurrir a los tribunales. «Este tipo de acusaciones son un nuevo argumento para presentar la moción de censura», enfatizó el dirigente conservador.
Pero la bronca no terminó ahí. Los jeltzales pidieron el jueves a su gobierno que desvele en las Juntas Generales los gastos de los gobiernos de Rabanera y de sus integrantes, incluidos los de representación, es decir comidas o desplazamientos. Dos días después el PP hacía lo propio respecto a los anteriores gabinetes nacionalistas de Félix Ormazábal y Alberto Ansola.
Ayer ambos grupos retiraron sus peticiones de información tras la conversación del lunes entre Agirre y De Andrés. «No queremos embarrar más la política», justificó el diputado general.
Negativa de Prieto y Lazcoz
Mientras, los populares insisten en su propósito de presentar en breve una moción de censura para desplazar a Agirre del sillón foral y colocar a su líder, Javier De Andrés.
Los conservadores sugieren que el lehendakari López y su 'número dos', Rodolfo Ares, están de acuerdo, pero que el PSE alavés, con Txarli Prieto y Patxi Lazcoz a la cabeza, mantienen su rotunda negativa a apoyarla. «Cada uno sabemos lo que tenemos que hacer», zanjaron medios conservadores.