Las calles de Bilbao acogerán a partir de las seis de esta tarde una manifestación, que se espera multitudinaria, convocada ayer por el Gobierno vasco para repudiar el asesinato a manos de ETA del inspector Eduardo Puelles. Las gestiones que el consejero de Interior, Rodolfo Ares, hizo ayer, uno por uno, con distintos representantes de los partidos del arco parlamentario vasco se solventaron sin discrepancia alguna y, por lo tanto, con rapidez. A primera hora de la tarde, los detalles del acto de repulsa, el primero que el Ejecutivo de Vitoria convoca en una gran capital tras el celebrado en enero de 2007 para rechazar el atentado de la T4 y la consiguiente ruptura de la última tregua, estaban ya prácticamente cerrados.
En aquella ocasión, unas 80.000 personas, según datos de la Policía municipal, cubrieron un recorrido idéntico al previsto para hoy: la marcha partirá del Sagrado Corazón y, tras recorrer la Gran Vía, la Plaza Circular y la calle Buenos Aires, desembocará en las escalinatas del Ayuntamiento, donde el lehendakari Patxi López pronunciará unas palabras para expresar, de nuevo, «la máxima condena y repulsa» por el asesinato del agente. A diferencia de aquella última gran protesta -las convocadas tras los atentados del ex edil socialista Isaías Carrasco y del empresario Inaxio Uria se celebraron en sus respectivas localidades, Mondragón y Azpeitia-, ayer no hubo problemas ni disensiones en torno al lema o a la organización del acto y los partidos respondieron de forma unánime al llamamiento. En la manifestación contra el doble asesinato de Barajas no hubo dirigentes destacados del PP por la alusión al diálogo y la exigencia a ETA de que pusiera fin a a la violencia se incluyó sólo para impedir que Batasuna acudiera.
El lema y la cabecera
Esta tarde, en cambio, todos los partidos democráticos enviarán a tres de sus representantes, tal como acordaron ayer, a la cabecera de la marcha, que discurrirá bajo el lema 'Por la libertad. ETA no. Askatasuna'. Ellos estarán, sin embargo, en tercera línea: la primera, a ras de pancarta, ha sido reservada por la organización para familiares del inspector Puelles, otras ocho víctimas del terrorismo -entre ellas, uno de los hijos de Inaxio Uria- y representantes de los tres cuerpos policiales que operan en Euskadi, la Policía nacional, la Guardia Civil y la Ertzaintza. Inmediatamente detrás, caminarán los principales representantes institucionales vascos y del Gobierno central -el lehendakari, sus consejeros, la presidenta del Parlamento, la vicepresidenta del Ejecutivo Zapatero, María Teresa Fernández de la Vega, el presidente del TSJPV, Fernando Ruiz Piñeiro, los tres diputados generales y el máximo responsable de Eudel, entre otros- y en tercera fila, los tres dirigentes que cada partido envíe, entre los que se encontrarán sus máximos líderes en Euskadi, así como los representantes de sindicatos y patronal. Algunos llegarán también desde Madrid, como la dirigente popular Ana Mato o el coordinador general de IU, Cayo Lara, que ya han confirmado su presencia. El alcalde de Bilbao, intentará llegar a tiempo desde Islandia, donde se encontraba de viaje oficial.
Los principales partidos movilizarán a sus bases para que la cita resulte masiva, a pesar del escaso tiempo con que se ha convocado. Fuentes del PNV -el partido con más 'efecto llamada' por su mayor cantidad de afiliados- confirmaron que han hecho el mismo llamamiento a sus organizaciones locales a secundar esta marcha que en todas aquellas que han apoyado. «Nos estamos volcando», subrayaron.