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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 15 febrero 2012

Sociedad

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Miguel Sebastián, el ministro de Industria, tenido como uno de los defensores de la energía nuclear en el gabinete Zapatero, parece haber recibido una llamada al orden para cerrar filas en torno al destino de la planta de Garoña. Sebastián aseguró ayer en Madrid que «acatará» la decisión sobre el futuro de la central nuclear que adopte el Ejecutivo.
Sebastián rehusó comentar si el Gabinete baraja alguna fecha para el cierre definitivo de Garoña, se limitó a recordar que el plazo límite para la decisión es el 5 de julio y señaló que, en todo caso, «acatará lo que decida el Gobierno». Estas palabras contrastan con las pronunciadas el martes por el propio ministro. La voz del titular de Industria fue la única que relativizó el término 'vida útil' usado por Zapatero para definir el futuro de Garoña. «¿Cuál es la vida útil de un coche? Depende de cómo se cuide el coche; pues en este caso es lo mismo», dijo entonces.
También aseguró que no era necesario que el fallo sobre Garoña pasara por el Consejo de Ministros. Con sus palabras de ayer, asume que la decisión se tomará de forma colegiada y bajo la responsabilidad directa de Zapatero. Hace unos días, y refiriéndose al estado de Garoña, que en 2011 cumplirá 40 años de servicio, señaló que «a las nucleares les pasa como a las personas. Algunas con 20 ó 30 años tienen achaques y otras con 50 están estupendas».
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