La empresa guipuzcoana Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) no sólo no ha sucumbido a la crisis, como otras muchas dedicadas a la fabricación industrial, sino que, por contra, continúa aumentando su ya de por sí abultada cartera de pedidos y, por consiguiente sus beneficios. Tanto es así que, según desveló ayer su presidente, José María Baztarrica, en el transcurso de la Junta General de Accionistas de la compañía, en los cuatro primeros meses de este año -los más duros de la crisis hasta ahora para la industria vasca-, la empresa con sede en Beasain alcanzó un total de ventas de 359,4 millones de euros, un 12,2% más que en el mismo periodo de 2008. Esta facturación se tradujo en un beneficio de 26,2 millones de euros, un 13% más que el logrado en el primer cuatrimestre de 2008. Además, la cartera de pedidos ha continuado creciendo para situarse a 30 de abril en un volumen total contratado de 4.147 millones de euros.
Estos datos vienen a dar continuidad a lo que Baztarrica calificó como de «un buen año» al referirse al pasado 2008, que la empresa cerró con unas ventas de 1.005 millones de euros (un 15% más que en 2007) y un beneficio neto de 107,7 millones (un 20% más que en el ejercicio anterior).
El máximo dirigente de CAF destacó los contratos logrados el pasado año tanto en el mercado interior, en el que se ha consolidado como líder -metros de Madrid y Bilbao, ferrocarriles de Mallorca, FEVE, Renfe-, como en el exterior, con importantes adjudicaciones para los metros de Sao Paulo y Roma, ferrocarriles de Arabia Saudí y Turquía, tranvía de Edimburgo, etc. A estos hay que añadir los conseguidos en lo que va de 2009, como las unidades para el metro de Bruselas, tranvías para Houston, coches diesel para Irlanda del Norte y unidades tren-tran para la Bahía de Cádiz.
Retos y mejoras
Y a pesar del contexto de crisis económica internacional, Baztarrica se mostró optimista sobre el futuro de su compañía, basado en un «importante volumen» de la cartera de pedidos, que permitirá continuar en los próximos años con un «alto nivel de ocupación» de las plantas de CAF.
Sin embargo, el presidente de la empresa no quiso tampoco obviar algunas amenazas a las que es preciso hacer frente. Entre ellas, mencionó el incremento de la presión competitiva en el sector que se ve agravada por la creciente participación de constructores procedentes de países emergentes.
Para superar estos y otros obstáculos que pudieran darse, la empresa ferroviaria vasca continuará con su proceso de expansión internacional. De hecho, Baztarrica prevé que las nuevas plantas productivas que se están construyendo en Chile, Brasil y México ayudarán a consolidar a CAF de «manera estable en esos mercados».
Asimismo, abogó por impulsar e implementar de forma constante las líneas de actuación estratégica para transformar los «elementos de presión competitiva» en oportunidades de desarrollo de la compañía.
Con el fin de aumentar la productividad y la competitividad, el presidente de CAF defiende ahorrar costes continuando la búsqueda de mejoras tanto en productos como en la organización de la compañía.
De igual manera, CAF buscará la fidelización de sus clientes y una mayor presencia en los mercados internacionales, especialmente en los de mejores perspectivas de desarrollo. Y también potenciará los negocios de mantenimiento y rodajes, que tan buenos resultados ofrecieron el pasado año.