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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Política

05.06.09 -

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El anuncio del diputado general de Vizcaya es una mala noticia para Bilbao y, por extensión, para todo el territorio. Si finalmente incumple sus convenios económicos con el metro, la institución foral podría comprometer la marcha de cinco líneas metropolitanas y pone en riesgo la financiación de las dos que hoy operan en las márgenes derecha e izquierda, pendientes de ampliaciones a Santurtzi y Basauri.
Entre las afectaciones, se frenaría el proyecto de la ya conocida por todos los partidos como Línea 3, entre Etxebarri y el Casco Viejo bilbaíno, una operación lista para su ejecución y que supone el soterramiento del trazado de Euskotren. Contaba además con el impulso del propio José Luis Bilbao como punta de lanza de una campaña promovida por el PNV en favor de esta obra cuando lideraba el Gobierno.
El órdago hace peligrar otros dos planes ferroviarios, ansiados por miles de vecinos. En el caso de que la Diputación cumpla la amenaza de retirarse de esos presupuestos alegando otras necesidades en tiempos de crisis, quedarán en el aire la extensión del metro en Bilbao, entre Moyua y Rekalde, y la llegada del servicio a Usansolo.
Este es el incierto panorama que se abre sobre el principal transporte público de Vizcaya si prospera el anuncio del diputado general de cancelar sus compromisos con esas costosas obras. Como alternativa, plantea que el Gobierno vasco se encargue de la financiación en solitario de todas las líneas del metro, a pesar de la colaboración económica suscrita con el Ejecutivo cuando lo presidía Juan José Ibarretxe.
El caso de las líneas 1 y 2 es anterior. La financiación del trazado, embrión del metro, comprometió en 1987 a la consejería de Transportes que dirigía Enrique Antolín en el Gabinete de Ardanza y a la Diputación que entonces pilotaba José Alberto Pradera. El acuerdo establecía el pago a partes iguales. Mientras, el Consorcio de Transportes, que incluye a los ayuntamientos por donde pasa el suburbano, asumió la gestión de la obra. Una vez inaugurada, en 1995, se creó Metro Bilbao para explotar el servicio.
Recientemente José Luis Bilbao ratificó a bombo y platillo su apuesta por el suburbano. Presentó en enero de 2008 las nuevas ampliaciones y zanjó la polémica por la Línea 3, cuyo presupuesto ronda los 153 millones, a sufragar a medias entre la Diputación y el Gobierno. El convenio, que está firmado, ha arrancado en enero con la contratación del primer tramo de un tren que dará servicio a 70.000 personas.
No es el primer órdago de Bilbao a una obra pública. Renunció por sorpresa en 2003 a la construcción de la torre de Abandoibarra, llamada a ser la sede foral y hoy asumida por Iberdrola, pese a poner en un brete al alcalde y compañero de partido, Iñaki Azkuna. Tampoco es que sea un 'agarrado' para estos tajos, ya que volvió a sembrar la polémica en Bilbao Ría 2000. Anunció por su cuenta y riesgo su disposición a sufragar el soterramiento del tren de Feve, algo demandado por los bilbaínos, lo que arrastró al resto de socios a rascarse el bolsillo.
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