Joaquín Caparros demanda a Fernando García Macua que acometa un destacado esfuerzo económico en el fichaje de jugadores de primer nivel que refuercen al Athletic. El técnico se ha pronunciado sobre el asunto en público y en privado. En su última rueda de prensa de la temporada en Lezama, el pasado viernes, dijo haber pedido a la directiva «un esfuerzo para equilibrar la plantilla. A muy corto plazo, los mejores jugadores de Euskadi deben jugar en el Athletic porque debemos ser el club de referencia». Frente los periodistas optó por la prudencia y la moderación cuando concluyó con un «vamos a ver si se puede o no».
Ante Macua, el entrenador fue más explícito. Le habló de encarar una etapa de prosperidad deportiva sostenible y que, para ello, necesita un plan de estímulo. Pidió ser audaz y no complaciente en el mercado para aprovechar el tirón de la Copa. Es algo que ya valoró el mismo presidente cuando, a las pocas horas de perder la final, reclamó «aprovechar esta ola para seguir creciendo como club».
El criterio de Caparrós es que esta plantilla no es suficiente para abordar tres competiciones. Además, tiene presente que se encuentra ante su última temporada de contrato, lo que aumenta el riesgo de una salida traumática de San Mamés. Caparrós, incluso, detalló nombres. Quiere que el club se lance al mercado en busca de Raúl García (medio centro del Atlético de Madrid), Joseba Llorente (delantero del Villarreal) y Mikel Arteta (interior del Everton). Cualquiera de estas tres operaciones se sitúa en torno a los diez millones de euros de traspaso.
Le señaló otros jugadores apetecibles, como los laterales osasunistas Azpilikueta y Monreal, pero la prioridad es contratar a uno o varios del primer trío. Si se tiene que quedar con sólo uno de ellos, apuesta por Raúl García.
Rumores
García, de 22 años, llegó al Atlético como petición expresa del entonces entrenador Javier Aguirre. Es un futbolista de grandes condiciones físicas, que puede alinearse como medio centro e incluso más adelantado ya que cuenta con una gran llegada. Fuentes de 'Bahía', la agencia que le representa, quisieron cerrar ayer de un plumazo el debate sobre García y el Athletic. «Sigue en el Atlético, no va a Bilbao».
En Ibaigane se observan los acontecimientos y se lanzan maniobras de aproximación. El diario 'Marca' recogió hace unos días una filtración del Atlético, según la cual el Athletic preguntó por el navarro. Ayer mismo 'El Mundo Deportivo' se hacía eco del rumor de que el Liverpool se interesa por él. Gago parece estar en el horizonte del club del Manzanares. En el mundillo de los fichajes, todo esto sólo tiene un significado: el Atlético está interesado en poner en el mercado al jugador.
Bien porque no le quiso el Athletic o porque llegó tarde, lo cierto es que Joseba Llorente nunca ha podido llegar a Bilbao. El delantero narró a este periódico en una entrevista que en 2003-04, tras jugar en el Eibar en Segunda A, pudo aterrizar a Bilbao por 450.000 euros de traspaso. «Cuando costaba cuatro duros, el Athletic no me quiso». El pasado año, el Athletic se acercó a Joseba Llorente, pero demasiado tarde. Estaba comprometido con el Villarreal desde diciembre. La operación se antoja muy complicada, aunque el Villarreal es un club que no pone impedimentos en obtener plusvalías de sus jugadores, por muy importantes que sean.
La hoja de ruta
El último jugador de la lista es Arteta, del Everton. Valorado como un crack en Liverpool, su salida parece complicada. En todo caso, a punto de ser padre, quizá le apetezca un regreso a Euskadi después de cuatro años en Inglaterra.
Estas peticiones no anulan la hoja de ruta marcada entre Caparrós y Macua. En la misma aparecen tres jugadores. Íñigo Díaz de Cerio, delantero de la Real Sociedad, es el único ya contratado. Con Ander Herrera, interior del Zaragoza, se mantienen negociaciones abiertas, aunque ya se asume que habrá que pagar los cuatro millones de cláusula de rescisión. Mikel San José, central del Liverpool, quiere venir, pero, con un año más de contrato, la última palabra la tiene Rafa Benítez. El Athletic se entrevistará en pocos días con Eduardo Maciá, segundo entrenador, para pedirle el visto bueno a la operación. Podría situarse en torno al millón y medio de euros.