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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Vizcaya

DE CUANDO EN CUANDO

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Voy a contarles a ustedes la historia de ese licor que dio origen al eslogan rítmico de «una copita de Ojén», que se recita acompañada de siete golpecitos. Se me ha ocurrido el tema porque en un periódico de 1884 he encontrado el anuncio del aguardiente de Ojén, un bello municipio malagueño, que, a cuenta del aguardiente, se ha hecho famoso en España y fuera, y que tiene su correspondiente historia.
Un oriundo de Ojén llamado Pedro Morales fue el inventor del famoso licor. El hombre había hecho una fortuna y en 1830 decidió invertirla en su pueblo, montando una destilería de aguardiente. El resultado de sus experimentos fue un licor preparado con anís, al que se añade azúcar hasta la saturación. El licor así obtenido tuvo tal éxito que llegó a hacerse popular no sólo en España sino también en buena parte del mundo.
Tan famoso se hizo que llegó a tener (y aún la conserva) esa copla de «una copita de Ojén» que se recita acompañada de los siete golpecitos, a razón de un golpe por cada sílaba, incluida la sinalefa.
Denunciar a imitadores
En un anuncio publicado en «El Noticiero Bilbaíno» se exponen las excelencias del aguardiente de la destilería de don 'Pedro Morales e hijo' denunciando a los imitadores con esta frase que aparece a continuación de su nombre y que no deja lugar a dudas: «No hay más fábrica de aguardiente en la villa de Ojén que la de Pedro Morales e hijo, siendo por lo tanto ilegítimos todos los que con el nombre de Ojén se ofrezcan por cualquier otro fabricante».
Después de esta afirmación rotunda y de prevenir al público contra las falsificaciones, se incluía la dirección del único representante del citado aguardiente en Bilbao, que tenía su almacén en el número 18 de la calle de La Ribera.
Lo que comunico a mis amables lectores, para que cuando interpreten por percusión los siete golpecitos de «una copita de Ojén» recuerden la curiosa historia de este licor. Lo único que no puedo aclararles es a quién se le ocurrió lo de la copla con los siete golpecitos.
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