No lo duda. La consejera tarda un segundo en contestar a la pregunta: ¿Cuál es la prioridad de su departamento? «La Universidad». Sabe que la UPV se juega su futuro en la adaptación de sus estudios al denominado proceso de Bolonia.
-La Universidad pública todavía no tiene los grados ajustados a las directrices europeas. ¿Llevamos retraso?
-Hay que tener en cuenta que la Universidad ha pasado por un proceso de elecciones. Pero lo cierto es que la UPV se la juega con el nuevo mapa de titulaciones. Si acierta se pondrá en vanguardia. Si no acierta se mantendrá en una gama media, acomodada, no de excelencia. La adaptación de los estudios superiores a Europa es una oportunidad estupenda.
-Pero el proceso de Bolonia se ha encontrado con un fuerte rechazo.
-No se ha comunicado bien. Bolonia es una idea magnífica. ¿Quién nos iba a decir que con el título que nos daban aquí íbamos a poder trabajar en 47 países y movernos por mil universidades de Europa? Es una gran ventaja, que hay que completar con una oferta abundante de materias y postgrados en inglés. También queremos involucrar más a la Universidad en la enseñanza.
-¿Cómo?
-Debe cobrar protagonismo en la formación de los profesores. Vamos a estar muy atentos con el máster de Secundaria, que capacitará para dar clases. De la formación de los docentes dependerá la calidad de la enseñanza.
-Su equipo ha anunciado que reforzará la investigación en la UPV.
-La Universidad ha estado marginada en el reparto de fondos públicos para investigación. Realiza el 95% de la investigación en Euskadi y sólo recibe un 15% de los fondos públicos en I+D. Una buena parte de esos fondos la han recibido los centros tecnológicos. Mi Gobierno se va a comprometer con un reequilibrio de esa financiación pública.
-La anterior consejería dio un impulso a la Formación Profesional. ¿Hacia dónde avanzará ahora?
-Uno de nuestros proyectos es elaborar una Ley de aprendizaje a lo largo de la vida. Vamos a dar un impulso a los certificados de reconocimiento de la experiencia laboral. Ahora funcionan en el ámbito industrial y queremos extenderlo a las personas que trabajan en casa cuidando a niños, a mayores, a dependientes.
-¿La crisis económica influirá en su gestión? ¿Habrá menos dinero para sus proyectos?
-Estamos en tiempos de crisis y nos encontramos con limitaciones presupuestarias. Una de las principales urgencias es la optimización de los recursos disponibles. Es algo obligado. Pero todavía acabamos de llegar y no sabemos muy bien de qué recursos disponemos.