La autopista Eibar-Vitoria (AP-1), se abrió ayer por la tarde al tráfico tras una década de obras después de que haya finalizado la construcción de su último tramo, situado entre los municipios de Arrasate y Eskoriatza. El diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, asistió al acto oficial celebrado por la mañana en Arrasate para inaugurar la nueva infraestructura, en el que estuvo acompañado por la presidenta de las Juntas Generales, Rafaela Romero, y por consejero de Obras Públicas y Transportes del Gobierno vasco, Iñaki Arriola.
La AP-1 tiene una longitud de 32 kilómetros que recorren el valle del Deba entre Eibar y la frontera con Álava, una terreno muy accidentado en el que ha sido necesario construir 11 túneles y otros 12 viaductos. Más de la mitad del trayecto -17 kilómetros- transcurre bajo túnel o sobre viaducto.
Las obras del primer tramo (entre Maltzaga y Bergara) comenzaron en 1999, mientras que los dos últimos tramos (Eskoriatza-Isuskitza y Arrasate-Eskoriatza) se iniciaron en enero de 2006 y han sido terminados en 2009. El recorrido entre Arrasate y Eskoriatza, el último en ser construido, cuenta con 6,3 kilómetros y ha salvado la abrupta orografía mediante los viaductos de Arbizelai y Basagoiti y los túneles de Gurutzetxiki, Izurieta y Apotzaga.
700 millones
Olano aseguró durante el acto celebrado por la mañana que con la apertura de la nueva infraestructura viaria entre Álava y Guipúzcoa se ha culminado la obra pública «más ambiciosa» jamás acometida hasta ahora en Guipúzcoa. El gasto total que ha supuesto construir el conjunto de la autopista ha ascendido a «más de 700 millones de euros».
El diputado general destacó, asimismo, que ha sido un proyecto de complicada ejecución debido a la orografía del terreno que atraviesa y a que se ha intentado respetar el entorno en la medida de lo posible y minimizar el impacto medioambiental, aunque ello ha repercutido en un mayor coste económico. Añadió que se trata de una vía que va a ser «fundamental» para el desarrollo de Guipúzcoa ya que será la alternativa a la carretera N-1 por la que, hasta ahora, transitaba gran parte del tráfico internacional de mercancías que atraviesa el territorio.
Junto a la apertura de la AP-1 entraron en funcionamiento sus peajes. Viajar de San Sebastián a Vitoria costará 9,77 euros, y de Eibar a Vitoria 5,96, aunque habrá descuentos para usuarios habituales. Además, los vehículos ligeros en el tramo Arrasate-Eskoriatza pagarán 1,04 euros y en el tramo Eskoriatza-muga con Alava 1,46 euros. En el primer tramo Arrasate-Eskoriatza, los vehículos pesados categoría 1 pagarán 1,79 euros y los de categoría 2 pagarán 2,09, mientras que en el tramo Eskoriatza-Muga Alava, los pesados categoría 1 pagarán 2,52 euros y los categoría 2 pagarán 2,95 euros.