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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 15 febrero 2012

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21.05.09 -

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Un chal de Ezcaray y una pulsera con adornos, regalos gubernamentales
La infanta, con Sanz.
Alrededor de cuatro horas permaneció la infanta Cristina en Logroño. Llegó a la capital pasadas las doce y cuarto del mediodía y lo hizo por carretera, procedente de Pamplona, hasta donde se había desplazado en avión.
Estuvo aproximadamente una hora en el Palacio de Gobierno, donde recibió dos regalos de la Comunidad: un chal de Ezcaray y una pulsera con los nombres de sus cuatro hijos grabados -Juan, Pablo, Miguel e Irene Urdangarín y Borbón- y una serie de adornos, todos con mensaje; un barco de vela dada su afición por este deporte, una herradura para desearle suerte en su nueva etapa en Estados Unidos, una llave simbolizando la vida que ahora se le abre, un llamador de ángeles para que le proteja a ella y a su familia y dos uvas como símbolo de La Rioja, tierra de vino.
Tras saludar a las personas, una veintena, que esperaban su salida junto a la valla del Palacete, se dirigió a comer al Restaurante La Merced. Un surtido de verduras de La Rioja; una merluza de pincho con pisto; unas costillas de cordero lechal sobre un milhojas de patata, cebolla y pimientos; y una delicia de chocolate completaron el menú preparado por Lorenzo Cañas.
Y hacia las cuatro de la tarde, Doña Cristina emprendió viaje a Pamplona para coger el avión.
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