Conducía un lujoso vehículo y era dueño de un chalé aunque trabajaba como un obrero raso en una fábrica. El ritmo de vida que llevaba S.L.F. de M. no parecía concordar con la remuneración de su empleo, lo que levantó ciertas sospechas a su alrededor. Y la intuición no falló. La Policía Nacional detuvo esta semana a este vecino de Vitoria y a otro hombre, A.J.P.U., por distribuir presuntamente cocaína en la capital alavesa. No es la primera operación de este tipo que se registra en la ciudad. Hace menos de un mes, la Guardia Urbana arrestó a otras once personas y decomisó 75 kilos de hachís.
Los agentes llegaron hasta estos dos ciudadanos a través de las investigaciones contra el tráfico de drogas que realizan de forma habitual. Tras constatar la sospecha de que «pudiera percibir otros ingresos provenientes de la venta de sustancias estupefacientes», la Policía Nacional decidió controlar los pasos de S.L.F. de M., explicó la Delegación del Gobierno en el País Vasco. La pista les llevó el pasado lunes hasta un encuentro entre este hombre y un presunto comprador de la mercancía, con el que se reunió en el aparcamiento de la empresa metalúrgica donde trabajaba.
Allí les sorprendieron con una tableta de cocaína de 175 gramos a la que le faltaban «dos trozos» que intentaba esconder el supuesto comprador. Los agentes encontraron en el piso del presunto distribuidor otros 279 gramos de esta droga y, tras los arrestos, se incautaron de 450 gramos más de la misma sustancia -en total, hallaron coca suficiente para elaborar 4.540 dosis-, 25 de hachís, una báscula de precisión para medir las cantidades, así como 17.400 euros, dos teléfonos móviles y un vehículo Audi A3.
Red de distribución
Los arrestados han pasado ya a disposición judicial y podría aumentar la lista de detenidos. «La operación sigue abierta y, según los datos en poder de los investigadores, no se descarta la existencia de una red de distribución con sede en Vitoria», advirtió la Delegación del Gobierno en el País Vasco.
Pero éste no es el único suceso que se ha producido en las últimas horas en la ciudad. Una mujer de 71 años fue arrollada poco antes de las seis de la tarde del pasado miércoles cuando cruzaba un paso de peatones por la calle Reyes Católicos y tuvo que ser atendida de heridas leves. Otras dos personas, una viandante de 42 años y un niño de 9, fueron también atropelladas en el barrio de Sansomendi por un turismo que se salió de la vía y se subió a la acera por donde caminaban los transeúntes, que sufrieron lesiones de poca consideración. El vehículo acabó estrellado contra una pared del cuartel de la Guardia Civil.
Por otra parte, los agentes han recibido en tres días, desde el lunes hasta el miércoles, 19 denuncias por robos -23 si se suman las tentativas- en el interior de vehículos. El pasado año, algo más de dos personas por jornada fueron víctimas de este tipo de asaltos.