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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Vizcaya

14.05.09 -

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M agia, mito y aventura se dan cita en el Anboto, la montaña más espectacular y peligrosa de Vizcaya. La leyenda de Mari, la 'Dama del Anboto', que viaja montada en una nube de tormenta y se refugia en una cueva sobre el barranco de Arrazola, embruja, pero también oculta los riesgos de un cresterío calizo, de color gris claro, que genera el mayor número de rescates en Euskadi, por delante de Gorbea, Aizkorri y Aralar. Atrae nuevos adeptos y enmascara las trampas de un macizo protegido por precipicios por todas sus vertientes. La sierra ocupa el Este del Parque de Urkiola, y alcanza en Anboto (1.331 m) su punto culminante.
Se da como seguro que los pastores y cazadores habían subido con anterioridad a la cima, pero la primera ascensión documentada data de 1867. La realizó el coronel Francisco Coello, encargado de cartografiar esta zona del Duranguesado. Cuentan que un destacamento del ejército le protegía de las partidas carlistas.
En 1915, el Club Deportivo colocó un buzón en la cima. Fue el primero en la historia del alpinismo vasco. El camino estaba abierto. Desde esa fecha las nuevas hornadas de montañeros colocan como un hito en su relación de cimas 'centenarias' subir al Anboto. Tanto entusiasmo genera descuidos, imprudencias y accidentes, con un goteo de muertes en un terreno quebrado, plagado de grietas y simas, como recorridos expuestos, especialmente cuando la lluvia y el granizo los convierten en toboganes. Uno de ellos es el 'Paso del diablo', en el Alluitz , y otro es el último tramo de la vía normal por Urkiola. La ruta del espolón de Frailea, escuela de escalada de los tiempos heroicos, exige atención. El domingo fue la tumba de J. M. Fernández. La tormenta le rechazó. Fue prudente y se dio la vuelta, pero eligió un mal camino para escapar.
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