El Ayuntamiento de Ortuella lleva años tratando de evitar que el túnel del Serantes se ponga en marcha antes de que la Variante Sur ferroviaria esté lista y la conexión entre ambas infraestructuras sea un hecho. No obstante, entre la conclusión de ambos proyectos mediarán, al menos, tres años. Mientras, la idea del Ministerio de Fomento es desviar parte del tráfico de mercancías, que ahora circula por la línea C-1, entre Bilbao y Santurtzi, por el trazado que une la capital vizcaína con Muskiz (C-2). El problema es que ese cambio obligaría a los trenes a transitar muy cerca del casco urbano de la localidad.
Así las cosas, el alcalde, Óscar Martínez, anunció ayer que el equipo de gobierno está decidido a «poner todos los medios legales a su alcance» para frenar el paso de convoyes por el centro del municipio.
De momento, el regidor reveló que el Consistorio está estudiando denunciar ante los tribunales que el Gobierno central aún no les haya proporcionado el estudio de impacto ambiental del proyecto, que reclaman desde hace meses. Y es que Martínez explicó que el Ejecutivo local ya ha exigido, sin éxito, «por escrito y en dos ocasiones», el informe. «No sólo no nos han enviado el estudio, sino que ni siquiera nos han respondido», lamentó. «¿Qué dice el informe que no debemos leer? Que aclaren por qué nos ningunean y ocultan información».
Martínez considera que el cambio del recorrido de las mercancías es «una irresponsabilidad». «Muchos de esos trenes transportarán sustancias peligrosas y pondrán en riesgo a la población», subrayó.
«Municipio de tercera»
Pese a que el Ayuntamiento considera que, en conjunto, el túnel del Serantes es «una infraestructura necesaria» para agilizar el volumen de las mercancías procedentes del Puerto de Bilbao, el alcalde insistió en que ese proyecto debe ir «atado» al de la Variante Sur. «Ambos deberán estar concluidos de manera paralela. Si esto no es posible, no deberíamos pagarlo quienes trabajamos y vivimos en Ortuella». En este sentido, el equipo de gobierno insta a Fomento a que «ponga fecha de comienzo y final» a las obras de la Variante.
Martínez dijo no comprender «el baremo» utilizado por el ministerio para «medir quiénes tienen derecho a mejorar su calidad de vida y quiénes deberán convivir con trenes de mercancías». «El Gobierno de Zapatero nos trata como un municipio de tercera», zanjó.