El PNV ya ha elegido al sucesor de Xabier de Irala al frente de la BBK: Mario Fernández, de 65 años, uno de los más prestigiosos abogados mercantilistas de España, copartícipe de algunas de las grandes operaciones empresariales desarrolladas en Euskadi y vicelehendakari del Gobierno vasco con Carlos Garikoetxea hace un cuarto de siglo. El todavía presidente de la caja, que cesará el 31 de julio por razones de salud, le ofreció el cargo el pasado sábado en un encuentro en el que le explicó los motivos por los que, a su juicio, se ajusta al perfil buscado para su sustituto: una persona con capacidad para desarrollar una «gestión profesional» como la que ha caracterizado a la entidad en las dos últimas décadas. Los socialistas, que controlan el Gobierno vasco, y el PP ven con buenos ojos el nombramiento.
El máximo responsable de la BBK, que suele refugiarse los días de asueto en su casa de la localidad vascofrancesa de Ainhoa, rompió esa costumbre el pasado fin de semana para citar a Fernández en su domicilio del centro de Bilbao. La propuesta sedujo al letrado, quien, no obstante, optó por tomarse un tiempo para reflexionar antes de dar una respuesta. Lo hizo al día siguiente, el domingo, en una nueva reunión en la que pronunció el 'sí quiero'.
El ex vicelehendakari ha sido «el único candidato» para el puesto, según fuentes del PNV consultadas por este periódico. Su designación fue consensuada «desde el primer momento» por Irala y por el líder del partido en Vizcaya, Andoni Ortuzar, sin que en el proceso «hayan surgido discrepancias», subrayaron los mismos medios. Los peneuvistas son hegemónicos en la asamblea de la caja, por lo que han hecho valer su peso para nombrar al futuro presidente.
Una vez recibido el 'OK', la entidad desveló ayer oficialmente que Mario Fernández será propuesto por Irala como su sucesor tras seis años al timón de la BBK. Primero será nombrado miembro del consejo de administración y con posterioridad, ya en julio, ratificado por la asamblea.
A medias
La elección causó sorpresa y cierto disgusto entre algunos miembros del consejo por no haber sido informados previamente. Fernández no había aparecido en ninguna 'quiniela'. Además, todas las apuestas se centraban en un presidente de largo recorrido. Es decir, en un ejecutivo de perfil muy profesional y primer nivel con una edad para liderar la eventual fusión de la BBK con la Kutxa guipuzcoana y la Vital alavesa, y dirigir luego los designios de la nueva entidad durante un largo periodo, hasta lograr su consolidación.
La decisión adoptada cumple esas condiciones, pero sólo a medias. Fernández, de gran prestigio en el mundo financiero y empresarial, es abogado mercantilista y ha estado vinculado durante muchos años al BBVA, donde llegó a ocupar el puesto de director general de asuntos legales y fue miembro de su comité de dirección. Desde su despacho, y luego desde el bufete Uría y Menéndez, del que es socio, ha participado en numerosas fusiones y adquisiciones empresariales.
Durante su exitosa trayectoria no ha desempeñado responsabilidades de gestión directa en el campo financiero. Sin embargo, como ocurrió con Irala, procedente de Iberia, ello no debería suponer un hándicap: el 'día a día' de la BBK es conducido por el 'superdirector' general, Ignacio Sánchez-Asiaín, que cuenta con todo el apoyo de Mario Fernández y seguirá al frente de esa función.
El PNV no ha cumplido con las expectativas generadas en torno a la juventud del candidato. El abogado ya ha cumplido los 65 años y los estatutos de la entidad indican que la edad máxima de jubilación son los 70. Por tanto, y en el mejor de los casos, su permanencia en el cargo no se prolongará más allá de cinco años. En suma, un presidente de transición
A la hora de elegirle ha sido «decisiva», según los medios consultados, la situación que atraviesa el sector financiero español. Las cajas de ahorro afrontan un panorama marcado por sustanciales modificaciones regulatorias y drásticos cambios en el mapa actual que, de cumplirse las previsiones del Banco de España, reducirán las 45 existentes a entre seis y ocho; una de ellas, la vasca.
Fusión
En ese contexto, el PNV ha optado por un profesional «con suficiente experiencia y buen hacer para participar activamente en ese proceso, defendiendo los intereses de la BBK y logrando que juegue un papel activo» en la nueva configuración de este negocio. Es decir, ya sea en la Bilbao Bizkaia Kutxa o en el grupo que surja de una hipotética fusión en Euskadi. Una operación que, previsiblemente, se pondrá en marcha en breve y en la que Fernández está llamado a ser protagonista. Tras los dos fiascos vividos en los últimos años, la integración es un objetivo irrenunciable para las cajas vascas. Pero para ello es imprescindible alcanzar un consenso político, hasta ahora imposible por el rechazo del PP y el PSE a los recientes conatos de unión.
Fernández tiene bazas a favor para desbrozar ese camino. Pese a su vinculación al nacionalismo vasco -de hecho, durante la pasada campaña electoral fue el portavoz de la plataforma de apoyo a Ibarretxe, en la que también participó Irala- su nombramiento no ha generado rechazo. Tanto el PSE como el PP -ambos partidos fueron informados ayer por Ortuzar antes del anuncio oficial- ven con buenos ojos la elección de un profesional «solvente» y de «gran prestigio» alejado «de los rifirrafes políticos».
Esa actitud puede resultar decisiva a la hora de intentar un acuerdo de fusión. De hecho, el lehendakari, Patxi López, declaró el domingo a EL CORREO que la integración de las cajas «no sólo es posible, sino necesaria», y que su formación intentará que se retome «pronto».