Esta vez el problema no es la escasa demanda, todo lo contrario. El aparcamiento municipal de Vía Vieja de Lezama tiene lista de espera, aunque todavía se desconoce cuándo entrará en servicio. La inauguración estaba prevista para septiembre del año pasado, pero el Ayuntamiento de Bilbao concedió una prórroga de seis meses a la constructora por «problemas técnicos» y este plazo tampoco se ha cumplido. Además de la impaciencia, los vecinos tienen otro motivo de inquietud. Quieren que se garantice la ejecución del acceso desde la calle Plentzia.
Según ha podido saber este periódico, la empresa ha planteado al Ayuntamiento la supresión de esta entrada para ahorrar costes, ya que las obras han resultado más complicadas de lo previsto. El área de Circulación y Transportes, sin embargo, le ha recordado, incluso por escrito, que está obligada a respetar el proyecto inicial, que contempla accesos desde Vía Vieja de Lezama y la calle Plentzia, con una fuerte pendiente. Algunos residentes en esta zona se decidieron a comprar la plaza precisamente por la proximidad a sus viviendas y se sentirían estafados si la rampa se eliminara sobre la marcha.
Nada según lo previsto
Casi nada ha salido según lo previsto en este parking. La empresa adjudicataria -UTE San Pedro, formada por Lauki y Viuda de Sainz- firmó el contrato en diciembre de 2005 para construir dos garajes. El 'gancho' era el que se iba a hacer en Deusto, con 252 plazas para residentes -a 23.000 euros- y otras tantas de rotación. Sin embargo, este proyecto se cayó cuando el estudio de viabilidad realizado al año siguiente reveló que sólo había 53 solicitudes. En el del barrio de Zurbaran, por el contrario, se vendieron el 85% de las parcelas antes de empezar las obras, porque los vecinos están cansados de dar vueltas «por todos lados» con el coche.
Muchos pagaron desde el principio el 80% -el precio medio es de 11.291 euros- para ahorrar en la factura final. Ahora se preguntan cuándo dejarán de buscar huecos para aparcar. La construcción del recinto, de tres plantas y 164 parcelas, empezó en febrero de 2007 con un plazo de ejecución de 19 meses. Las obras se complicaron al localizar una galería de desagüe y una tubería que han tenido que ser desviadas. El Ayuntamiento concedió una moratoria de seis meses y la empresa informó por carta a los vecinos, pero ha hecho falta otra prórroga de dos meses y no se sabe cuándo acabarán las obras.
Los dos accesos desde Vía Vieja de Lezama ya han tomado forma, pero el de la calle Plentzia ni siquiera ha arrancado aunque la carretera lleva tiempo acotada. Al parecer, la empresa ha pedido al Ayuntamiento una compensación de 2,9 millones de euros para mantener el equilibrio económico-financiero al no autorizarse la modificación del proyecto. El Consistorio asegura que el conflicto está en vías de solución y el concejal de Circulación y Transportes, Ibon Areso, comparecerá para informar a los grupos a petición del PSE. Los continuos retrasos no sólo han impacientado a los residentes, sino también a la oposición. Txema Oleaga recuerda que mucha gente «ha pagado ya más de 8.000 euros y ni siquiera se le dan explicaciones» y Carlos García, del PP, cree que «los vecinos de Vía Vieja de Lezama están pagando lo que ha ocurrido en Deusto. No hubo un estudio de mercado bien planificado, faltó previsión, y ahora la empresa quiere hacer todo lo posible para reducir costes».