Lewis Hamilton (24 años, Stevenage, Inglaterra) habla como conduce. Muy rápido. También llega veloz a la estancia, una sala en un restaurante del Maresme donde el campeón del mundo de Fórmula 1, rival mediático de Fernando Alonso y ante los ojos del aficionado español, concedió una entrevista a EL CORREO en las horas previas al fin de semana de Montmeló.
-¿Qué le puede recomendar a los niños que quieren ser lo que usted, una estrella de la Fórmula 1?
-Estoy muy orgulloso por el simple hecho de que los más jóvenes puedan prestar atención a lo que hago. Mi consejo es que si quieren buscar la fama, se tienen que rodear de buena gente. Es muy importante. Y lo siguiente, es que si tienen un sueño, lo persigan con esfuerzo y no se les ocurra abandonar.
-¿Cuántas veces tuvo la duda de si llegaría o no a pilotar en la Fórmula 1?
-Nunca. No debes dudar de ti mismo. Si tú crees que puedes conseguir algo, debes perseguirlo con fuerza. Hay que tener confianza en uno mismo y luchar.
-¿Por qué es piloto de coches?
-Cuando era pequeño me encantaban los karts y soñaba con conducir para McLaren en el Mundial de F-1. Es tan simple como eso. Si voy a hacer algo, quiero ser el mejor y la Fórmula 1 es la máxima expresión del automovilismo.
-¿A qué se hubiera dedicado si no hubiera sido piloto?
-Me hubiera gustado ser alguien en la música. Toco la guitarra y cuando era joven intenté formar mi propia banda, así que probablemente estaría en ese mundo. Muchos de mis amigos son músicos. Y si hubiera fracasado en la música, me habría dedicado a otro deporte.
-Es campeón del mundo con sólo dos años en la Fórmula 1, famoso y rico como para garantizar la vida de todos sus nietos. ¿Qué más necesita para ser feliz?
-¿Para ser feliz? ¿Algo más? No, creo que no necesito nada más para ser feliz. Tengo una gran familia, una gran novia, un gran trabajo y una gran vida. No puedo necesitar nada más para ser feliz.
-Últimamente no tiene muy buena relación con los comisarios. Se pasa el día en pleitos deportivos.
-Tampoco es eso. Tengo una buena relación con los comisarios. Pienso que a lo largo de una temporada se suceden muchas situaciones en las carreras y unas te benefician y otras te perjudican. Es una mezcla. Pero no hay problemas con ellos.
-¿Y qué es lo mejor de conducir un Fórmula 1?
-El hecho en sí de conducir un coche como éste, la velocidad, los circuitos, el ruido, la euforia. Es el mejor trabajo del mundo. También disfruto cuando veo el entusiasmo de los aficionados y que lo comparten conmigo. Me encanta este deporte.
-Parece muy seguro de sí mismo.
-Sí, se puede decir que sí. Mi preparación mental para la vida es la misma que la del piloto de competición y es lo mismo si estoy en el circuito o fuera de él.
-Sin Ron Dennis al frente, ¿McLaren es mejor o peor equipo?
-No, no. Lo que McLaren es en la Fórmula 1, lo es gracias a Dennis. Este equipo lo creó y lo desarrolló él. Su trascendencia dentro de McLaren ha sido y es muy significativa. Ahora permanece su filosofía.
«Agradable acogida»
-¿Cómo se siente en España, vigilado, señalado, a gusto?
-Me siento fantástico, de verdad. El clima es maravilloso. Desde luego es el mejor clima que nos hemos encontrado esta temporada y otras tantas en la Fórmula 1. Y he percibido una agradable acogida por parte de los aficionados españoles. Estoy muy contento de estar aquí.
-¿Piensa que España puede tener algún día una pujanza en la Fórmula 1 como la que tienen Inglaterra, Italia o Alemania?
-Bueno, España es nueva en la Fórmula 1, pero es el único país que tiene dos grandes premios en estos momentos. Barcelona es siempre la primera carrera europea después del comienzo de la temporada y por ese motivo es una plaza muy importante. Yo creo que España puede llegar a ser una potencia en la F-1.
-Se han escrito ríos de tinta sobre su relación con Fernando Alonso. ¿Cuál es su versión sobre este melodrama de amor y odio?
-Tengo una buena relación con Fernando. Los medios de comunicación, en general, han tergiversado el camino y la realidad. Le respeto profundamente. Y qué decir de él al volante, es increíble. Cuando nos vemos, nos tratamos con respeto, nos chocamos las manos, hablamos con normalidad, nos preguntamos qué tal nos va y demás. Y quiero comentar también que tanto su mujer como mi novia se conocen y tienen relación.
-Hay quien dice que si se quiere tener un amigo en la Fórmula 1, hay que venir con el perro.
-Bueno, la Fórmula 1 es un mundo difícil para las relaciones, pero alguno tengo.