En un pleno «relámpago» de apenas un minuto, el Ayuntamiento de Bilbao respaldó ayer por unanimidad el crédito de 180 millones de euros que va a solicitar Bilbao Ría 2000 para mantener el pulso de las inversiones en un momento en el que no se venden terrenos, su principal fuente de ingresos. El Consistorio ha sido la primera institución en aprobar la carta de compromiso (confort letter) que BBK y BBVA exigen a todos los socios de la Administración vasca y del Gobierno central. Se trata de una garantía -«una especie de aval aunque no es lo mismo», precisa el alcalde- de que los poderes públicos apoyan a la entidad y responden por ella.
La Diputación, el Gobierno vasco, el Ayuntamiento de Barakaldo y los socios que dependen del Gobierno central deberán adoptar acuerdos similares en las próximas semanas. La sociedad pública espera suscribir el préstamo antes de julio, cuando vencerá una póliza de 60 millones de euros que tiene contratada. La inyección de liquidez le permitirá completar el crédito de la operación Garellano tras la renuncia del Banco Santander y destinar 110 millones de euros a inversiones este año, la mayor partida de su historia a pesar de la crisis.
El respiro que le conceden los bancos -a un tipo de interés de euríbor más 1,80%- no impedirá que Ría 2000 siga un «plan de austeridad» para contener gastos. «No vamos a mortificarnos ni a flagelarnos, vamos a acabar los trabajos importantes que tenemos en marcha en Bilbao y Barakaldo», afirmó Iñaki Azkuna al salir de la sesión. La gran obra es el soterramiento de Feve en Basurto, que se financia con los 12 millones que aportó el Ministerio de Fomento y con el solar de Garellano que el Ayuntamiento ha cedido a la sociedad pública. «Es un terreno valorado en 150 millones, sigue siendo importante por mucha crisis que haya», dijo.
Un parque «más sencillo»
«Estamos haciendo un esfuerzo importantísimo para cerrar la herida del ferrocarril que separa dos barrios y para hacer ciudad», enfatizó el alcalde y presidente de la entidad, que ha dado instrucciones para que la exposición de maquetas del Master Plan de Garellano sea «austera». Los trabajos de cinco equipos de arquitectos se entregaron el 27 de abril y se mostrarán al público para recoger opiniones en una fecha aún por determinar y con un montaje sencillo. «No están los tiempos para alharacas», zanjó.
En la misma línea, las instituciones han pedido a Diana Balmori que redacte un proyecto más sencillo y barato para el parque de la Campa de los Ingleses y el jardín interior de la Plaza Euskadi. Ambos tendrán diseños «dignísimos» pero diferentes a los que se manejaban hasta ahora. La paisajista, que ha participado en Bilbao Jardín, «ha entendido perfectamente la situación». Las obras de la plaza Euskadi comenzarán a finales de año y las del parque «hacia el final del mandato», concluyó Azkuna.