Se grabó hace dos años en el ilustre Arsenal de Metz, pero el disco acaba de ver la luz. Cuenta la soprano María Bayo (Fitero, 1958) que es algo habitual en el mundo de la música escénica, relegada a un segundo plano por las discográficas españolas por muchos esfuerzos que hagan los profesionales. En el caso de la ópera 'Rodrigo', los artistas plantaron cara a un intenso frío y se quedaron junto a la orquesta barroca Al Ayre Español hasta bien entrada la madrugada con la única intención de dar carpetazo al álbum. Y eso que no verán un duro. Sólo cobraron las dietas, como describe con amargura la reputada cantante navarra: «Hemos llegado a un momento en el que hacemos los discos casi por amor al arte, porque el trabajo no se pierda después de ofrecer una serie de conciertos».
A Bayo no le parece suficiente con que los grandes audiorios del país empiecen a dar coba a la ópera, un género volcado en los conciertos «de masas». Cree que también se debe hacer hincapié en los recitales, donde se conoce de forma más íntima a los grandes compositores. «Llevamos muchos años de retraso respecto a Alemania o Francia. Espero que la cultura no pague encima los efectos de la crisis», declara la artista que dio vida a Silena en 'Rodrigo'.
Como es costumbre en un puñado de obras del maestro Händel, la trama se centra más en un personaje secundario -Silena- que en el propio protagonista. Se trata de una intriga dentro de la Corte Real ambientada en una Sevilla recién abandonada por los árabes. La soprano interpeta a una mujer educada para ser reina, «una gran sufridora a la que su marido le pone continuamente los cuernos», en palabras del director de la orquesta aragonesa, Eduardo López Banzo.
Al Ayre Español es una de las dos únicas formaciones barrocas del país y, como tal, no se presenta ante el público como un grupo al uso. Más que nada, porque utiliza instrumentos de época. López Banzo considera a Händel «un genio» pese a descubrirle relativamente tarde. «Tenía un talento dramático-musical inmenso».
Bayo conoció a fondo a Händel cuando empezó a adentrarse en el género y ahora es su compositor «preferido», junto a Mozart, aunque del 28 al 30 de mayo representará en el bilbaíno Teatro Arriaga 'Les Mamelles de Tirésias', del autor galo Francis Poulenc.