Policías, cerca del repetidor en el que ETA ha atentado hoy. /Telepress. Atlas
El artefacto que ETA ha colocado hoy en la base de un repetidor de un puerto de montaña de Guriezo (Cantabria) contenía entre 3 y 5 kilos de explosivo, aunque se desconoce de qué tipo, según han informado fuentes de la investigación.
Las mismas fuentes han insistido en que se está estudiando el explosivo, pero que se descarta que llevara la metralla que utiliza la banda terrorista para aumentar el daño que causan las bombas. La carga del artefacto explosivo es similar (entre 3 y 5 kilos) a la de las bombas que ETA colocó el pasado verano en Noja y Laredo.
Tras la explosión, el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, ya confirmó que la bomba "no era pequeña" y que era similar a las que explotaron en las dos citadas localidades. Aunque en un primer momento se sospechó de que una segunda bomba pudiera haber explotado en otro repetidor ubicado en el Monte Cueto en Castro Urdiales, la Delegación del Gobierno en Cantabria negó esta información.
Primer atentado de la era López
El atentado es atribuido a ETA que ha cometido ya siete acciones terroristas contra este tipo de objetivos en el último año y medio. Asimismo, se produjo al día siguiente de la elección de Patxi López como nuevo lehendakari, circunstancia que había provocado que los servicios policiales estuvieran desde hace algunas semanas en estado de alerta ya que temían que la banda quisiera interferir en la formación del nuevo gobierno vasco con un acto terrorista.
Las sospechas policiales se habían visto avaladas, además, por la intervención de datos al dirigente etarra Jurdan Martitegi, detenido en Francia el pasado 18 de abril, según los cuales ETA tenía planes para hacer estallar un coche bomba coincidiendo con la elección del nuevo lehendakari. Estos planes podrían haber quedado frustrado con la captura de Martitegi y de otros seis presuntos miembros de ETA en una operación desarrollada simultáneamente en Francia y el País Vasco.
Según fuentes policiales, el artefacto colocado en el repetidor del alto de La Granja habría hecho explosión sobre las siete de la mañana de hoy. Sin embargo, no fue descubierto hasta primera hora de la tarde de hoy, dado que en las cercanías de la zona donde esta ubicada la instalación no existen viviendas cuyos ocupantes pudieran haber oído la explosión.
Cartel de peligro
El ataque se dio a conocer sobre las 13:10 horas, cuando un hombre que paseaba por Alto de la Granja, situado entre los municipios cántabros de Guriezo y Castro Urdiales vio un cartel colocado en la puerta de la valla de protección del repetidor. El cartel alertaba en castellano de la colocación de un explosivo con las palabras "Peligro, bomba ETA".
Inmediatamente el hombre dio aviso a la Cruz Roja que alertó a la Guardia Civil. Agentes del Grupo Especial de Desactivación de Explosivos (GEDEX) del instituto armado acudieron al repetidor para inspeccionar el lugar del atentado. Los especialistas comprobaron que la bomba "ya había explotado anteriormente, causando daños en la base del repetidor, así como en un muro del edificio adyacente y causando un socavón en el suelo", según la Delegación.
El repetidor de telefonía móvil afectado por la deflagración se encuentra en una zona conocida por los aficionados al senderismo, en el paso que comunica la zona de Sámano y Castro Urdiales con el valle de Guriezo. Las curvas del ascenso al Alto de la Granja (400 metros) en la localidad cántabra también son conocidas por la prueba de rallys "La subida a la Granja". El atentado de hoy es el segundo que se produce en Cantabria desde que ETA hiciera estallar un coche bomba junto al edificio del Patronato Militar de Santoña, el 22 de septiembre de 2008, causando la muerte del brigada del Ejército Luis Conde de la Cruz.