El paro registrado en las oficinas de empleo frenó en abril su alocada carrera del último año, al crecer en 39.478 personas. Es el mejor comportamiento de los últimos nueve meses, aunque se trata de la mayor subida de la historia en ese mes. El comienzo de la campaña turística que suele acompañar la celebración de la Semana Santa y un comportamiento más moderado del sector de la construcción, ya muy castigado en el último año, contribuyeron a la contención del desempleo. Pese a todo, y como consecuencia de una recesión económica sin precedentes, ha aumentado en 1,3 millones de desocupados en doce meses.
La moderación en el retroceso alcanzó también a la afiliación a la Seguridad Social, que perdió 23.939 cotizantes, lo que supone el mejor dato desde mayo del pasado año, fecha desde la que el organismo ha sufrido una auténtica hemorragia de trabajadores, que le ha llevado a perder 1,375 millones de socios desde entonces.
Esta evolución fue valorada con cautela y cierto optimismo desde el Gobierno. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, dijo que pone de relieve una «desaceleración» en la destrucción de puestos de trabajo que atribuyó a las medidas de estímulo del Ejecutivo.
Una de esas actuaciones, el Fondo Estatal de Inversión Local, ya ha ocupado a 259.418 personas, de las que 98.696 fueron nuevos contratos, según adelantó la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo.
Esperar confirmación
Por su parte, el titular de Trabajo, Celestino Corbacho, dijo que habrá que esperar a los próximos meses para ver si se confirma esta tendencia.
El pasado 30 de abril, las oficinas del Servicio Público Estatal de Empleo (SPEE), Inem, tenían inscritos 3.644.880 parados, un registro sin precedentes, tras crecer un discreto 1,09% sobre el mes anterior y un 55,86% sobre un año antes. Hombres y mujeres, con más de 1,8 millones, se reparten en porciones casi idénticas la composición de este listado, que tiene en el sector servicios su principal suministrador, con algo más de dos millones de desocupados.
El desempleo creció en todos los sectores de actividad, pese al inicio de la campaña turística, aunque el segmento que más personas aportó fue el de los buscan su primer trabajo. La industria aportó casi 9.000 desempleados y la construcción algo más de 5.000, pese al plan de obras municipales promovido por el Gobierno central, que a estas alturas está alcanzando ya su velocidad de crucero.
La información del Ministerio de Trabajo revela también que el gasto en desempleo fue en el mes de marzo de 2.596 millones de euros, un 74% más que un año antes.
Afiliación
El frenazo en el deterioro laboral tuvo también su reflejo en la afiliación de trabajadores ocupados a la Seguridad Social -el Inem también cotiza por los parados que reciben prestaciones, pero son contabilizados aparte- que logró mantenerse por encima de los 18 millones de media en el mes, tras perder 23.939 socios, lo que supone retroceder al nivel de agosto de 2005.
Una vez más, la construcción fue el sector de actividad con peor comportamiento, al rebasar la cifra de 32.000 socios perdidos, incluidos los trabajadores del régimen general y del de autónomos. Y ello pese al fuerte castigo que ha sufrido durante el último año, en el que se ha dejado por el camino casi 660.000 cotizantes. A continuación se situó la industria, con algo más de 30.000 ocupaciones perdidas, y el comercio y reparación de vehículos de motor, que cayó en casi 16.000.
La buena noticia la aportó en esta ocasión la hostelería, con más de 41.000 nuevos afiliados, y de nuevo aumentó el personal dedicado a actividades sanitarias y servicios sociales, que aportó casi 11.000 nuevas ocupaciones.