Antes eran días de transistores. A falta de carruseles baloncestísticos, ahora la información navega 'on line' por internet. Habrá que estar pendientes del monitor el sábado en una apasionante recta final de la ACB. Hay más en juego de lo que cabría esperar. Es el caso de las opciones de entrar en el 'play-off' a las que se aferra un iurbentia que habría obtenido su propósito si el calendario regular hubiera acabado el pasado jueves. No fue así y se transforma en fundamental el baile de números que se vivirá el sábado desde las 18.15 horas en todos los campos sujetos a los designios de la ley de probabilidades.
No depender de uno mismo siempre resulta un problema en sí. Pero la situación de incomodidad carece de monopolios. El Pamesa está ya clasificado para las series por el título, pero podría variar su posición. De los intereses de Spahija dependerá que los taronja decidan cruzar con el TAU o con el Barcelona. Ir a por la victoria y vencer en Canarias -lo que le vendría de perlas al iurbentia- les emparejaría con los culés. Al margen de la decisión que se tome y que nunca será desvelada, los valencianos pueden permitirse, en teoría, el lujo de elegir. El resto no. Todos están supeditados a los demás.
El iurbentia -ver para creer-, siendo octavo podría acabar noveno incluso ganando, si pierde Pamesa y gana Fuenlabrada. Los madrileños también están necesitados de ayuda externa, en forma de un traspié vizcaíno, para entrar entre los elegidos. Y el Manresa precisa de una zancadilla doble que tumbe a los hombres de negro y a los fuenlabreños.
Entrarán en juego, además, la profesionalidad de los rivales de turno. Ninguno se juega nada. El Barcelona será segundo y recibirá al iurbentia después de haber rozado el trono continental. El DKV visita al Fuenlabrada pensando en su cruce con el Real Madrid y los blancos harán lo propio cuando se presenten en el Nou Congost. Hay quien no descarta una derrota generalizada de los 'grandes', lo que clasificaría al Bilbao Basket para el extra liguero.
Si el calificativo de octavo pasajero propone una jornada final exquisita, no lo será menos en su versión más dramática. Oficialmente, el sábado por la noche habrá dos equipos descendidos a la Leb oro, aunque el penúltimo podría librarse del mal si no prospera -lo que parecer que sucederá- el ascenso del Obradoiro decretado por la vía judicial. El ViveMenorca cuenta con todas las papeletas, pero tiene a favor que ya ha sido enterrado. Y eso es un error. Mientras CAI y Murcia se enfrentan en Zaragoza sabedores de que el que gane se salvará, los de Maó reciben a un liberado Cajasol sabedores de que una victoria unida a la derrota del CAI les valdría otra entrega de su milagrosa supervivencia en la ACB.