La Plaza Circular de Bilbao fue escenario durante la medianoche del pasado sábado de un auténtico 'expediente x'. Por causas desconocidas, varias arquetas diseminadas por el recinto, en pleno centro de la ciudad, saltaron por los aires alrededor de las doce de la noche. De inmediato, de algunas alcantarillas empezó a desprenderse una alarmante humareda.
Varios peatones que se encontraban por las inmediaciones observaron el extraño fenómeno, aunque, por fortuna, las tapas no alcanzaron a nadie. Pese a que están hechas de hierro fundido, se levantaron y salieron volando hasta caer cerca de la propia alcantarilla. Los servicios de emergencias de la capital vizcaína se desplazaron de inmediato hasta el lugar del suceso.
«Fuego eléctrico»
Los Bomberos trataron el incidente como si estuvieran ante «un fuego eléctrico», aunque desconocían si la explosión, que afectó a tres o cuatro arquetas, había podido generarse por algún tipo de gas en los colectores, según indicaron ayer fuentes de Protección Civil del Ayuntamiento de Bilbao. La opción de verter agua en el sumidero, sin embargo, fue descartada desde un principio por su peligrosidad. Los miembros del servicio de extinción de incendios del parque de Garellano emplearon extintores en su lugar.
Mientras los Bomberos trataban de controlar el humo y averiguar el origen de la misteriosa explosión, agentes de la Ertzaintza y de la Policía Municipal de Bilbao procedieron a acordonar la zona como primera medida de seguridad, ya que a esa hora había bastante tránsito de personas por el centro de la ciudad.
Una de las hipótesis que se barajaba como posible generador de una presión tal que hubiera hecho estallar las arquetas era una filtración de agua hacia un cable de alta tensión subterráneo. Por este motivo, el centro coordinador 112-Sos Deiak avisó también a técnicos de la empresa Iberdrola, que quedaron a cargo de la investigación, indicaron las mismas fuentes.
El suceso generó cierta expectación en la Plaza Circular, uno de los puntos de ambiente nocturno de Bilbao donde se ubica también la estación intermodal de tren y del metro de Abando. El cordón policial permaneció a lo largo de más de dos horas en la zona, hasta que los servicios de emergencias consideraron que no había peligro para la ciudadanía.