Había alerta por fuertes vientos, pero se quedó corta. Ninguna autoridad ordenó la suspensión de las actividades extraescolares y los 20 chavales del club de béisbol de Sant Boi (Barcelona) fueron a jugar al polideportivo local como un sábado cualquiera. Pero el vendaval llegó hasta los 160 kilómetros por hora y hundió la techumbre del túnel de bateo. Cuatro niños, de entre 9 y 12 años, murieron. Ahora, tres meses después, varios informes demuestran que el viento fue el principal culpable de la tragedia, pero no el único: el polideportivo presentaba deficiencias de construcción.
El alcalde de San Boi, Jaume Bosch, presentó ayer los tres estudios, encargados a los colegios de Arquitectos e Ingenieros y a la Universidad Politécnica de Cataluña. En todos ellos, los expertos coincidieron al señalar que ese día, el pasado 24 de enero, la comarca sufrió rachas de viento «descomunales» y «extraordinarias».
En el caso del estadio de béisbol, el vendaval llegó a alcanzar velocidades por encima de los niveles de seguridad previstos por la normativa vigente para este tipo de construcciones. El viento fue el causante del hundimiento del túnel de bateo, según coinciden en señalar los estudios presentados.
Falta de anclajes
El informe del Colegio de Arquitectos concluye que «el proyecto constructivo no contiene ningún error técnico evidente», pero admite que «había dos deficiencias constructivas: la falta de macizados armados verticales y la falta de anclajes de las vigas de la cubierta al muro». La inexistencia de estos defectos, según el alcalde, no habría impedido el hundimiento» del túnel de bateo, que «fue inevitable» por el «efecto del viento». En cualquier caso, les atribuyó cierta responsabilidad al apuntar que «ya no podemos dar marcha atrás y salvar la vida de los cuatro jóvenes, pero tenemos que hacer todo lo posible para que no se repitan nuevos episodios».
Bosch añadió que siniestros de este tipo «deben llevar a extremar las medidas de seguridad en la edificación». Además de la muerte de los cuatro niños, el accidente provocó heridas de diversa consideración a una decena de personas más que, según el alcalde de la ciudad, «se recuperan poco a poco».
El juzgado de Sant Boi que instruye el caso también ha elaborado un informe pericial que ya está concluido, aunque no se ha hecho público porque el caso está aún bajo secreto de sumario. El alcalde ha reconocido que los resultados de este estudio «difieren sustancialmente» de los que ellos han encargado.