Los grupos de la oposición han pedido al diputado general que dé explicaciones sobre la ruptura con el grupo empresarial de Jabyer Fernández, que compromete por el momento cuatro proyectos de la institución foral: el frontón de Miribilla, un bloque de viviendas en Galdakao, una residencia en Mungia y un tramo de la red de saneamiento en Gernika. José Luis Bilbao optó ayer por guardar silencio, aunque a través de sus portavoces anunció la intención de comparecer en Juntas Generales en el plazo máximo de diez días. En sede oficial, argumentará entonces los motivos que han llevado al Gobierno provincial a iniciar los trámites administrativos para rescindir los contratos de unas obras que llevan meses paralizadas.
El PSE-EE, por boca de su portavoz foral suplente, Iñaki Egaña, solicitó el expediente completo de los contratos firmados con el grupo Afer antes de la comparecencia, ya que algunos tajos se encuentran en fase de ejecución y la constructora ya ha advertido de que defenderá sus derechos ante los tribunales.
El presidente del PP en Vizcaya, Antón Damboronea, reclamó a Bilbao que aclare «las consecuencias de su deficiente gestión» y el sobrecoste que supondrá para las arcas territoriales la paralización de las obras, «además del presupuesto en abogados». Los populares recuerdan al diputado general que él mismo ensalzó el carácter estratégico del plan de Habidite para Alonsotegi, iniciativa estrella de Jabyer Fernández encaminada a construir viviendas mediante un sistema de cadena de montaje, y que llegó a prometer la generación de 1.100 puestos de trabajo.
En esta línea, el portavoz del PP en Juntas, Carlos Olazabal, mostró su extrañeza ante la abrupta ruptura entre el diputado y el empresario, que mantenían, a su juicio, una «relación singular». «No ha hecho actos así de apoyo con ninguna de las grandes empresas de Vizcaya, ni Iberdrola, ni el BBVA, ni Petronor», enfatizó. Para Olazabal, Hadibite pudo suponer «una campaña de propaganda en la que ambos se beneficiaron». Desde su perspectiva, Bilbao presentó el proyecto en su investidura y la compañía «transmitió a la sociedad una imagen de solvencia que no tenía».
El juntero de Ezker Batua-Berdeak José Ferrera se unió a la petición de comparecencia «urgente» de José Luis Bilbao, que justificó también por la gravedad de las acusaciones que lanza ahora el líder empresarial contra el diputado general.