Bien como promotor principal o bien de forma indirecta, el grupo Afer -formado por 17 filiales- ha participado en los últimos años en un gran número de proyectos urbanísticos e iniciativas públicas de hondo calado, desde la edificación de las torres de Isozaki hasta la ejecución de diversos tramos del Tren de Alta Velocidad. En la actualidad, sólo en lo que se refiere a Vizcaya, donde la Diputación ha decidido iniciar los trámites para rescindir los contratos en cuatro obras que la empresa tiene paralizadas desde hace meses, la compañía se encuentra inmersa en importantes construcciones.
Por su dimensión y simbolismo, una de las más significativas es la edificación de la estructura de la Torre Iberdrola. Al contrario de lo que ha sucedido en el frontón de Miribilla, fuentes de la eléctrica aseguran que no han sufrido «ningún tipo de contratiempo» en la ejecución de las obras. Recalcan que la construcción sigue «los plazos previstos» y adelantan que, en septiembre, si se sigue el ritmo actual, ya se habrá levantado la mitad del rascacielos.
Además de acometer promociones de vivienda que hoy presentan dificultades para salir adelante -como ocurre en Galdakao, donde no se consiguen créditos rentables, y en Ortuella-, las empresas de Jabyer Fernández también participan en otros proyectos de rehabilitación. Uno de los más destacados es la reforma de La Alhóndiga en Bilbao.
Soterramiento de Maidagan
Desde hace unos meses, según fuentes del grupo, también colaboran en el soterramiento del metro en Maidagan. Para llevar a cabo esta obra, adjudicada por Euskal Trenbide Sarea (ETS) por más de 20 millones de euros, Fonorte -una de las filiales del grupo- se ha integrado en una unión temporal con Tecsa.
En pocos años, el grupo Afer protagonizó un crecimiento espectacular al calor de la expansión del sector de la construcción y la adjudicación de obras públicas. Su relación con la Diputación -según aparece en la página web de Fonorte- se remonta a 1995, cuando colaboró en el acondicionamiento de una carretera. A partir de 2004, sin embargo, comenzó a ser una de las empresas habituales en los proyectos forales. De hecho, participó en la reforma de los túneles de Begoña; en la construcción del corredor del Cadagua; en la estabilización de una ladera en la localidad de Elantxobe y en distintos tipos de trabajos.
En los últimos tiempos, Afer también ha colaborado en la mejora del firme de la carretera entre Gernika y Mundaka; en la ampliación de los carriles de la A-8 y en el encauzamiento del río Galindo. En la actualidad, al margen de las cuatro obras que la Diputación había adjudicado a Afer por completo y que se encuentran paradas desde hace meses, las compañías de Fernández también colaboran en dos tramos de la 'Supersur'. Lo hacen formando parte de dos uniones temporales de empresas en dos tramos: el que discurrirá entre Gorostiza y Cadagua y el que se encuentra en Trapagaran.